sábado, 8 de abril de 2017

BENDECIDO SÁBADO.


¡Yo soy de mi amado y Él es mío!

Se levantó de la cama con gran expectativa. Eligió su vestido más blanco y se lo colocó. Tomó su chalina color lila, se puso su capelina preferida y al campo salió.
No podía dejar de mirar su meta, encontrarse con su amado una vez más. Ella sabía que cada día tenía una cita, a la cual jamás pensaba faltar.
Jesús es el nombre de su enamorado. Él su vida dio para que tengamos vida eterna y salvación. Él es amoroso, guerrero, fiel y verdadero; por siempre Dios bueno, lleno de compasión y amor.
Lo mismo debemos hacer cada día, levantarnos con la expectativa de encontrarnos con Dios. Orar, leer la Biblia, creer en su Palabra y llenarnos del Espíritu Santo, quien transformará nuestro corazón.
¡Qué hoy sea un nuevo día!! Un día en el que de su mano, nos animemos a caminar junto a Dios.
Él tiene grandes planes para nuestras vidas y siempre bendice cada corazón.
No sé vos.... pero yo....¡Hoy quiero darme toda, a quién por amor, me dio salvación!
Y al igual que nuestra amiga, me pondré mi vestido blanco y me voy a dirigir a sus brazos de amor.
Quien a Jesús va, Él no le echa fuera, sino por el contrario, lo abraza y lo acompaña hasta la eternidad.
En este fin de semana, te invito a caminar en este texto:
Cantares 6.3 Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; El apacienta entre los lirios.

Tal vez sea el día ideal, para preguntarnos:
¿Soy de mi amado Jesús, o hay algo o alguien qué está ocupando su lugar?
Demos toda nuestra vida a Dios y Él nos hará descansar en sus verdes pastos, inmersos en el río de su presencia, rodeados por su amor y unción.

¡Hay victoria en Jesús!


¡Bendiciones!