martes, 20 de diciembre de 2016

PEQUEÑA REFLEXIÓN DE MARTES… CON UN POCO DE MI TESTIMONIO.



 

¿POR QUÉ MI LIBRO SE LLAMA “AHORA SÉ QUIÉN SOY”?
 
Cuando me enfermé de Encefalomielitis Miálgica, llevaba once años desde aquel maravilloso día que recibí a Jesús en mi corazón. Pero de repente, esta enfermedad venía a cambiar todo el estilo de mi vida. Por supuesto que Dios no me la envió pero sí se valió de ella para transformar la mujer interior que había en mí.
Recuerdo el día que estaba en mi habitación, imposibilitada de moverme, a oscuras, sin poder soportar el mínimo ruído, ya que mi cerebro en la parte derecha se hinchaba trayéndome un sinfín de consecuencias.
 
Y en un instante, el Espíritu Santo con  un calor suave y amoroso rodeó mi vida y estas palabras habló a mi corazón:
__Tere, vas a escribir un libro y se va a llamar “Ahora sé quién soy”.
 
Por supuesto no entendía nada, ya que no podía ni siquiera tomar una lapicera con mis manos. Pero fui obediente a su palabra y en el medio del dolor, de la oscuridad y con un corazón rendido a Dios, me introduje de su mano a ese maravilloso y transformador desafío.
No voy a olvidar jamás el día en que el Espíritu Santo grabó a fuego el siguiente texto bíblico en mi corazón:
 
3 de Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
 
Dios iluminó mi mente a través de este pasaje bíblico y comprendí que me enfocaba en recibir solamente sanidad y que de hecho la necesitaba. Pero fui confrontada al entender que así como prospera mi alma iba a recibir sanidad y prosperidad en cada área.
Dios me pudo haber sanado en décimas de segundos, pero sin embargo se sentó a mi lado con paciencia, y trabajó conmigo en encontrarme con la mujer interior que Jesús había pagado el precio para que yo fuera y para que vos seas.
Entonces me dí cuenta, cuan pendiente vivía por el qué dirán. Comprendí que no podía decirle no puedo a nada ni a nadie. Que todo eran obligaciones para mí y  cada vez descansaba menos, hasta que me agoté. Y como consecuencia todo esto  me llevó a tener mis emociones alteradas.
Después que Jesús me sanó, entendí verdaderamente a través de ese proceso, quién soy en Él. ¡Ahora sí sé quién soy!
Jesús siempre te espera, a Él le interesás, Jesús siempre te llama por tu nombre y restaura tu feminidad.
 
¡Qué en esta Navidad y en lo que resta del año 2016, vos también puedas decir…. Ahora sí sé quién soy en Cristo Jesús!
¡Soy amada, soy aceptada, soy bendecida, por Jesús mi salvador!!
 
Dejá que el Espíritu Santo te visite, te hable y guíe tus pasos hoy.
A Dios le interesa bendecirte y coronarte de su amor.

¡Bendiciones!