domingo, 6 de noviembre de 2016

REFLEXIÓN DE UN DOMINGO HERMOSO.


¿QUÉ CLASE DE FLOR SOS?

Dios hablaba a mi corazón, mostrándome que muchas veces como mujeres, nos sentimos así:
Como flores…
1- Marchitas.
2- De plástico.
3- Naturales.
1-Marchitas: 
a) Aquellas que nunca han tenido un encuentro personal con Jesús y sienten su vida marchitarse sin tener sentido de nada.
b) Aquellas que sí han recibido a Jesús en su corazón, pero han perdido la pasión, ese primer amor. Han abandonado esa entrega total a Él.
¿Qué nos lleva a estar marchitas?
La falta de perdón, el dolor de años, falta de fe, incredulidad, problemas familiares, personales, económicos, situaciones de abusos, autoestima baja, etc.
2-De plástico: 
Son aquellas mujeres que se sienten un adorno y que al igual que una planta artificial que si no se las limpia se llenan de polvo, están de la misma manera. Tapadas por el polvo, por la tierra espiritual que está ahogando sus vidas pero que se sienten más seguras estar escondidas en esa situación, que a tomar el valor y en Cristo salir adelante y volver a empezar en Él.
3-Flor natural: 
En este caso me voy a referir a una rosa. Porque son dulces, románticas, tienen un bello aroma, con una linda presencia. 
Sí ya sé, muchas de ustedes me van a decir que son una rosa por las espinas, porque les permite defenderse. Si es así, esto me habla de un corazón herido.
¿Por qué les doy el ejemplo de la rosa? Porque quiero llevarlas a lo que nos enseña la Biblia sobre la Rosa de Sarón.
Cantares 2:1 Yo Soy la rosa de Sarón, …
Jesús es la Rosa de Sarón, el novio se presenta a la novia de esa manera.
Sarón: Lugar plano o llanura.
Rosa de Sarón: Se la conoce en Palestina por su aroma tranquilizador y por aliviar los dolores.
Jesús es quien nos trae paz, nos tranquiliza y nos alivia de todos nuestros dolores.
Pero yo debo ser imitadora de Cristo, entones me pregunto:
•¿Qué clase de aroma estoy destilando, un aroma tranquilizador o un aroma irritante?
•¿Alivia Jesús el dolor de mi vida y alivio yo con mi conducta el dolor de quienes me rodean?
Cuando la Rosa de Sarón es arrancada del rosedal, vive aproximadamente veinte días sin agua y luego muere.
Después de muerta si se la pone en contacto con la tierra o el agua revive y forma un rosedal.
Jesús murió, resucitó y en nosotras sus hijas formó el rosedal.
Jesús es la Rosa de Sarón y nosotras somos parte de su rosedal.
¡Qué nadie trate tu vida cómo si fueras una flor marchita, o una flor de plástico!
Él pagó un alto precio por vos.
Yo te pregunto: 
¿Qué clase de flor te sentís?
¿Cómo está tu tierra (tu corazón), está dura, seca, sin vida?
¿Te estás dejando podar por Dios para qué florezcas con más fuerzas?
A Jesús le interesa que sepas que sos una bella rosa en sus manos, que te anhela y que desea cuidarte cada día.
Por eso es necesario ponernos en las manos de Dios y salirnos de cualquier situación que nos marchita y confesar que en Él está nuestra salida.
Dejá tu vida en las manos de Dios, dejá que Él renueve tu cansado corazón, dejate regar por su presencia y qué el Espíritu Santo te renueve cada día.
¡Él te ama!
Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 
8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, 
ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
¿Qué nos enseñan este pasaje de Romanos?
Que en cualquier situación de nuestra vida, siempre en Cristo Jesús somos más que vencedoras.
Nos enseña que nada ni nadie tiene potestad, autoridad de separarnos de su gran amor.
San Mateo 11:28 Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
¡Bendiciones!