domingo, 9 de octubre de 2016

LA QUEJA

La Queja es una expresión que muestra molestia, disgusto o dolor.
 
Salmo 77:3 Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu.
 
La queja hace desmayar nuestro espíritu. La fe le da vida.
 
1- La queja es una manifestación de inconformidad y rebeldía hacia la dirección de Dios.
2- La queja se convierte en amargura que contagia a los demás.                                    
3- Muchas veces es una manifestación de codicia, porque siempre queremos más y más.
4- Nos quita el gozo y el disfrute de las maravillas de Dios a nuestro alrededor.
 
Proverbios 18:21 El Poder de la vida y de la muerte está en la lengua.
 
La queja es lo contrario de la confianza.
 
Números 11:1 El pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira.....
 
Debemos ser agradecidos con Dios y no caer en descontento y quejarnos.
La queja nos lleva a murmurar y al chisme.
 
Filipenses 2:14 Haced todas las cosas sin murmuraciones ni discusiones.
La queja y la murmuración viene de un alma amargada, que no perdona, que está herida, que se siente fracasado, disconforme, etc.
 
¿Contra quién nos estamos quejando?
 
Santiago 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas.
 
La queja es la manifestación más común de la inconformidad y de la frustración de una persona. Si una persona se queja demasiado es porque probablemente tiene muchas áreas de su vida en inconformidad. No necesariamente significa que tenga la razón, sino que está inconforme.
Cambiemos la queja por el agradecimiento a Dios.
Cambiemos la queja por alabanza.
No vivamos en la queja avanza, sino vivamos en la alabanza a Dios.
Necesitamos ser transformadas, renovar en Cristo nuestra mente y de esa manera vamos a vivir bajo la voluntad de Dios.
 
Romanos 12:2 Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.
 
Voluntad de Dios: Bueno, aceptable y perfecto.
Queja: Destruye, divide, murmura, aísla y contamina.
 
Identificar contra quién o qué nos estamos quejando:

Contra Dios, contra nosotras mismas, contra esposo, hijos, familia, iglesia, trabajo, amistades, contra determinada situación, contra nuestra casa, bienes, etc.
 
Hoy es el día para renunciar en el nombre de Jesús a toda queja y pedirle al Espíritu Santo que nos llene de su presencia.
Dios te ama y siempre tiene planes de bien para tu vida y familia.

Con cariño: Tere.

¡Bendiciones!