miércoles, 19 de octubre de 2016

EN ARGENTINA HOY DECIMOS.... NI UNA MENOS

¡CADA DÍA DEBEMOS DAR UN GRITO DE BASTA A LA VIOLENCIA DE GÉNERO!
Machismo: Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. (DRAE)
No podemos ignorar que el machismo mata.
El machismo ve a la mujer como un objeto, como una cosa, para el machista la mujer es de su propiedad. Ella no existe, no opina, no toma decisiones, siendo así gobernada por su maltratador con autoritarismo, con abuso emocional, físico, sexual, social, económico, espiritual, etc. llevando a la mujer muchas veces a la muerte.
La mujer que sufre violencia verdaderamente se siente agonizar por dentro cada día. 
Le es muy difícil contarle a alguien lo que le pasa, le da vergüenza.
Algunas mujeres tienen la esperanza de que todo va a cambiar, otras callan por sus hijos porque no tienen a donde ir, otras están sumergidas en profundo temor porque viven amenazadas.
Desde afuera cualquiera juzga y lo que más me duele es oír a personas decirles a estas mujeres frases hirientes como estas...
- ¡¿Y vos qué habrás hecho para qué él te pegue?!
- ¡Tendrías qué hacer todo lo qué te pide y callar, él es el hombre!!
- ¡Cómo no te va a violar... mirá la pollera corta qué usás!!
- ¡Es lógico qué se enoje y te grite, no tenés derecho a darle la comida tibia, él trabaja todo el día, vos solamente servís para atenderlo a él!
- Bueno... si te dio una cachetada es porque está celoso, tenés que estar contenta que te cela, porque eso quiere decir que te ama.
- ¡Cómo cristiana tenés qué bajar la cabeza y soportar, él es el hombre de la casa, vos tenés qué estar sujeta a él te haga lo qué te haga, aunque te cueste la vida!
Por lo general el maltratador se presenta amable y amigable ante los demás, es el esposo o la pareja ideal; pero puertas adentro se transforma y lleva a la mujer a vivir un calvario constante. El maltrato primero empieza a presentarse como psicológico y va llevando a sus víctima a que piense que ella tiene la culpa de todo, la va aislando socialmente, va destruyendo sus emociones, sus sueños, sus anhelos, el temor la invade desde lo más profundo de su ser y la vida muchas veces ya no tiene sentido, solamente luchan por sus hijos.
Te preguntarás... ¿Por qué la mujer qué padece violencia siente vergüenza de contarlo?
Bueno justamente porque casi nadie le cree, porque culturalmente siempre se le hecha la culpa a quien padece violencia y se justifica al maltratador.
¡Hay qué creerle a la víctima y facilitarle nuestra confianza y los medios para qué pueda pedir ayuda!
Debemos identificar, detectar y delegar a quienes saben como tratar estos casos tan complejos que sumergen no solamente a la mujer o a quien esté padeciendo violencia, sino a todo su círculo familiar.
El desafío para hoy es que cuando se te acerque alguna mujer, niño, adolescente, anciano, o tal vez algún hombre a contarte que padece violencia, por favor no des la espalda, no le digas... ¡Qué habrás hecho para que te hagan eso!.
Simplemente escuchá con tu corazón, créele, y facilitale un número en donde pueda llamar para pedir ayuda.
Línea gratuita en toda Argentina... 0800- 666- 8537 (MUJER)
Y el 144.
Ó 911.
Gálatas 3:28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; 
no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Bendiciones.