martes, 15 de marzo de 2016

ESOS DE REPENTE DE PARTE DE DIOS



Cuando vivimos situaciones difíciles, ya sea de índole físico, familiar, emocional, espiritual, personal, laboral, etc. Y sentimos que estamos sumergidos en un profundo silencio de parte de Dios; lo cual oramos y oramos, pero sin embargo nuestra petición no llega. Allí es el momento propicio para asegurarnos de no haber perdido la esperanza y la fe en Cristo Jesús. Dios siempre llega a tiempo, Dios no se tarda, no se deleita en nuestro sufrimi...ento, por el contrario Dios nos ama y siempre obra a nuestro favor.
Y es ahí en esos desiertos, donde llegará esos "de repente" de Dios.



Hechos 2:2 Y "de repente" vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;


Hechos 16:26 Entonces sobrevino de "repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.


La palabra "de repente" nos habla de algo inesperado que llega, de una sorpresa, de algo repentino, etc.
El milagro que estás necesitando para tu vida muchas veces llega así, cuando no te lo esperás. Y repentinamente, inesperadamente, sorpresivamente, irrumpirá "de repente" la mano de Dios derramando su bendición sobre tu petición.
Los "de repente" de Dios provocan un cambio total y ese cambio siempre es para bien.

El camino más rápido para recibir esos "de repente" de parte de Dios, nos lo enseña el siguiente Salmo:


Salmo 37:4 Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón.


Cuando me deleito en Dios a pesar de..... y me enfoco en lo que Dios es para mi y no solamente en lo que necesito, es ahí cuando me olvido de mi gran problema y puedo adorar a Dios en espíritu y verdad. Y en ese adorar, se activa las bendiciones, que llegarán a nuestra vida, en un "de repente", que durarán para siempre.
Solamente Jesús puede darnos paz en medio de cualquier dificultad.


Filipenses 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


Con cariño: Tere.


¡Bendiciones!