viernes, 5 de febrero de 2016

"VIERNES... UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN"

Salmo 23:1 El Señor es mi pastor, nada me falta; (NVI)


Quienes caminamos en fe, tomados de Jesús, inmersos en el amor de Dios, buscando cada día la presencia del Espíritu Santo, nada, pero nada nos falta.
En Dios está nuestra victoria, Él ama a sus hijos, Él suple nuestras necesidades y desea que vivamos conforme a su Palabra, en obediencia y en santidad, expectantes cada día de ver sus milagros y maravillas en nosotros.
Somos pastoreados por un Padre Dios que nos ama y está ...
atento a nuestro corazón.
Cuando comenzamos a vivir rendidos a los piés de Cristo, nuestro orgullo muere, nuestras emociones alteradas son restauradas, nuestro espíritu seco cobra vida, nuestró físico recibe nuevas fuerzas y por ende comenzamos a vivir en el siguiente texto bíblico...



Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,


Así debe ser nuestro andar cristiano, con los ojos puestos en Jesús. No en nuestra situación, no en los que nos rodean. Cuando quitamos los ojos de Cristo, nos volvemos egoistas, criticones y demandantes. Pero cuando nuestra mirada está puesta en Jesús, inmediatamente su perfume nos envuelve, nos llena de compasión y amor.
Cuando dejamos a Dios ser nuestro Pastor y nos rendimos a Él, nada nos falta, porque en Él está todo.
¡Él es el Dios Todopoderoso, nuestro creador!



Para reflexionar:
¿En dónde está puesta tu mirada, en qué o en quién?
¿Estás dando el control a Dios de tu vida, para que te pastoree y te lleve a verdes campos en dónde tu vida recibirá restauración, paz, amor y nuevos comienzos en Cristo Jesús?



Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!