sábado, 27 de febrero de 2016

"UN SÁBADO DIFERENTE....PARA REFLEXIONAR, IDENTIFICAR Y ACTUAR"

¿Qué vas a hacer hoy? ¿Te vas a quedar mirando cómo pasa el tiempo, cómo se te va la vida?
¿Vas a volver a vivir un día más, cómo si ya nada tuviera sentido para vos?
¿Te vas a quedar tirada en la cama, o recostada en el sofá o viendo la televisión las 24hs del día, sintiendo qué ya nada tiene sentido y qué todo está perdido?


Vamos... ¡Levantáte en fe, tomate de la mano de Dios, dejá qué Jesús te rodee con su favor, buscá la presencia del Espíritu Santo en este día, Él te dará poder para vencer!


¿Qué desea tu carne? Obviamente desea que te compadezcas, que te sientas una pobrecita, que pienses que nadie te quiere y que hasta Dios se olvidó de vos.


¿Qué quiere hacerte creer satanás?
Esa cucaracha te quiere hacer creer o te está haciendo creer que Dios no te ama, aún más que no existe. Que nadie te quiere, que para vos no hay salida. Que los milagros no existen y que sos la única persona en el mundo entero que le pasan todas estas cosas.


En conclusión:
Te quedaste recluida sola en tu habitación, te estás enfermando, te invade la culpa, la soledad, el resentimiento, el desánimo, la falta de perdón, la autocompasión, la desesperanza y la fe.


Y como consecuencia:
Dejaste de creer en Dios, de leer la Biblia, de orar, de buscar la presencia del Espíritu Santo,  de congregarte; cayendo así en depresión, desánimo y crítica.


Hoy Jesús con sus brazos extendidos hacia vos te dice:


San Mateo 11:28 Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.


1 de Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.


Isaías 60:1 ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! (NVI)


En donde te encuentres, te invito a que abras tu corazón a Jesús, le entregues tu vida, tu situación, tu dificultad, tus problemas, tu enfermedad, etc. Dejá que la presencia del Espíritu Santo comience a llenarte hoy, dejá que el amor de Dios, este Padre amoroso te abrace y te acaricie el corazón.


Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!