miércoles, 20 de enero de 2016

"NO HAY ESTERILIDAD QUE DIOS NO PUEDA TRANSFORMAR EN MILAGRO"



Hebreos 11:11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.


¡Qué Palabra tan poderosa, tan reveladora, tan impactante y milagrosa!...
Sara, ya una mujer anciana, y estéril, pero tenía declarada sobre su vida una promesa; y al tiempo de Dios, le llegó a su vida.
Ella creyó que su Dios era fiel y que Dios cumple siempre lo que promete.

A veces, estamos tan pendientes de nuestra situación, tan amargados, tan desanimados, etc. que lo único que vemos son nuestras propias limitaciones, nuestra propia dificultad. Y nos movemos con los ojos naturales, sintiendo y pensando que nada va a cambiar.


Pero si hoy levantamos nuestros ojos a Dios, si leemos la Biblia y nos adueñamos de sus promesas, si ponemos nuestra vida y nuestra familia en sus poderosas manos; estoy segura que nos va a pasar igual que a Sara. Sé que al tiempo de Dios, llegará nuestra bendición. Sé que concebiremos y daremos a luz nuestro milagro, por medio de Cristo Jesús. Porque Dios no es hombre para mentir, Dios no hace acepción de personas, Dios siempre está atento al clamor de sus hijos.


Para reflexionar:
¿Qué hay estéril en tu vida?
Un matrimonio, una relación familiar, una enfermedad, trabajo, ministerio, proyectos, tal vez el no poder tener hijos, o tal vez la situación difícil que estés pasando con tus hijos. Quizás tu relación con Dios la descuidaste tanto, que la sentís estéril.



Hoy es el día indicado, para entregar tu vida a Jesús, para descansar en sus manos, debajo de sus alas, inmersos en su presencia. Sabiendo que a Dios le importa tu vida y que desea llenarte de su Santo Espíritu.
Y al igual que a Sara, Dios vendrá, y te dará fuerzas para concebir, para levantarte en fe, para caminar en sus huellas, para seguir sus pisadas. Dios cambiará tu esterilidad y te llevará a tomar en Cristo Jesús, tu milagro.
Porque en Jesús hay vida y vida en abundancia.



Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!