jueves, 17 de diciembre de 2015

"SUS CARICIAS EN TU ROSTRO"

Hola... ¡Qué la hermosa presencia de Dios inunde tu día!
Hoy en Buenos Aires es una mañana lluviosa, un trueno bastante fuerte hizo templar las ventanas de mi hogar. Me encuentro en mi cocina, leyendo la Biblia, orando y pidiéndole al Espíritu Santo que llene mi vida de su presencia.
Y cuando cerré mis ojos, sentí que el Espíritu Santo ponía en mi corazón estas palabras:
__ Tere, deciles a mis hijas, que deseo cada día acariciar sus rostros con mi amor.


Y allí en la intimidad de mi casa, con los truenos que se repiten una y otra vez, sentí un fuego cálido pero profundo en el medio de mi pecho, sabía que Jesús estaba allí.


No sé como es tu relación con Dios, tal vez este pequeño detalle que cuento ante tus experiencias no son nada. Pero hoy me quiero dirigir a aquellas mujeres que se sienten abrumadas por los problemas, cansadas ante tantas luchas, fatigadas ante tanta preocupación.


Amada, Jesús está con vos, la poderosa y amorosa mano de Dios sostiene tu vida y tu hogar. El maravilloso Espíritu Santo desea pasar tiempo a solas con nosotras.


Te invito allí en donde te encuentres, a cerrar por un instante tus ojos y así abrirle tu corazón a Jesús. Animate a contarle lo que te pasa, lo que te asusta, lo que te roba la paz. Dejá que el Espíritu Santo sane con su presencia tus heridas. Y te vas a sorprender cuando comiences a sentir paz, esa paz que sobrepasa todo entendimiento.


Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.



Necesitamos vaciarnos ante la presencia de Dios, necesitamos despojarnos de nosotras mismas, renunciar en el nombre de Jesús a todo lo que nos agobia, para luego levantar nuestras manos al cielo y comenzar a recibir de sus ríos inundando nuestro ser.


Solamente Jesús puede transformarnos, Él desea llevar tus cargas, Él desea que le ames y te dejes amar.


San Mateo 11:28 Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.


Y ahora, voy a ir un poquito más allá y te voy a invitar que allí dónde te encuentres, inclines tu rostro y comiences a sentir que su presencia santa acaricia tu rostro, cuan papá amoroso, deseoso de que le conozcas.


Y sé que después de tener ese momento tan íntimo con el Espíritu Santo, vas a poder ponerte de pie por dentro y con todas tus fuerzas estas palabras del Salmo 23:5 brotarán de tu corazón..."Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando."


¡No hay lugar más hermoso para vivir este día, qué en los brazos de Dios!


Salmo 27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!