martes, 10 de noviembre de 2015

"SIEMPRE ÉL EN PRIMER LUGAR"



Hola... ¡Dios te bendiga!!


Recuerdo, hace ya bastante tiempo atrás, cuando Dios habló a mi corazón estas palabras:
__¿Tere, a qué dios tenés a tu corazón?
Obviamente, esa pregunta, me molestó y me inquietó.
¿Cómo a qué dios tengo en el corazón? ¡Mi único Dios sos vos, Señor!!
Pero parece que no era tan así,  ya que algunas preocupaciones, tal vez algunas personas, estaban ocupando el primer lugar en mi corazón. Ese lugar que solamente Dios debía, debe y deberá ocupar siempre.


San Marcos 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.


¿Qué significa amar a Dios en primer lugar?
Hacerlo tu prioridad. Que Él sea tu respirar, tu vivir, tu guía, tu consejero, tu motivo de adoración, por el cual vivís y existís. Amar a Dios a pesar de cualquier situación adversa, eso es tenerlo en primer lugar, ya que nuestro amor por Él desplaza todo lo que nos rodea.
Amarlo con el alma, el corazón, con la mente, con el cuerpo, con nuestro espíritu, no es tarea difícil cuando hemos tenido un encuentro personal con Jesús. Cuando le hacemos a Él, Señor y dueño de nuestra vida.


Sé lo que es pasar por problemas de salud, o tal vez algún tema difícil familiar, económico, etc. Sé como de repente todo eso te puede llegar a robar la paz interior que habías conseguido en Cristo Jesús. Pero gloria a Dios que tenemos al Espíritu Santo que nos recuerda la poderosa Palabra de Dios y nos levanta, nos habla y nos llena de poder para vencer.


Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles


No dejemos que el afán, la ansiedad, la incredulidad, las preocupaciones u otras personas, nos roben nuestra relación con Dios.

San Mateo 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.



1 de Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo;
7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.



Afanarnos ante una situación, preocuparnos, tener ansiedad, son todas manifestaciones de nuestra carne que nos llevan a retroceder en nuestra fe, nos desenfocan de saber que somos más que vencedores en Cristo Jesús. (Romanos 8:37)


Dios no aprueba la idolatría, Él debe ser el único Dios, en quien nosotros debemos postrarnos.


Éxodo 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.



Tenemos un Dios de amor, que nos ha dado a su único Hijo, para que por medio de Él tengamos salvación, vida eterna, sanidad en todas las áreas y una relación continua de amor con nuestro Padre Celestial.


San Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.


Para reflexionar:


¿Qué es lo qué está ocupando el primer lugar en tu vida?
¿Qué es lo qué te quita la paz y no te deja dormir?
¿Qué es lo qué te lleva a no tener a Dios en primer lugar?


Salmo 37:4 Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón
5: Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él hará.


Tal vez puedas decir...¿Cómo hago para deleitarme en Dios con todos los problemas qué tengo?
Pero adorar a Dios no es cuando todo nos va bien o cuando tenemos ganas. Adorar a Dios es una decisión personal, es salirnos de toda situación de comodidad, de autosuficiencia, etc. y así como dijo el Rey David, de igual manera, nosotros debemos ordenar a nuestra alma.


Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.


Padre amado, venimos ante tu presencia en este día en el nombre de Jesús, para pedirte perdón por nuestros pecados. Amado Dios, te pedimos perdón por poner en primer lugar a tantas cosas, situaciones, personas, etc. antes que a Tí. Nos arrepentimos ahora Dios poderoso.
Solamente Tú eres digno de recibir la honra.
Espíritu Santo llénanos de tu presencia en este día.
Renunciamos en el nombre de Jesús a todo lo que ocupa el primer lugar en nuestro corazón. Nos consagramos en santidad a Tí amado Dios, porque solamente Tú eres el único Dios verdadero.
Amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!