lunes, 6 de julio de 2015

"ANIMATE A CRUZAR HACIA EL OTRO LADO"

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Levítico 26:10 Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo.


Tal vez ya sea momento de dejar atrás tantas cosas añejas que invaden nuestras vidas y que no nos permiten pasar y tomar posesión de aquellas nuevas que Dios tiene para nosotros.

Debemos tener la expectativa de que Dios hoy nos abrirá nuevas puertas de bendición.
Siempre comparto, que el evangelista Miguel Cejas, nos dio a Jorge y a mí esta palabra de Levíticos; eso fue hace muchos años atrás. Y al principio no entendimos lo que Dios nos quería decir, pero atesoramos en nuestro corazón esta bendita palabra.
Y llegó el día que cobró vida en nuestros corazones, entendimos que había tantas estructuras internas en nosotros que debíamos en el nombre de Jesús renunciarlas y entregárselas en sus manos; para que El Espíritu Santo comenzara a derramar en nosotros todo lo nuevo que tenía y tiene Dios para nuestro hogar.



Para reflexionar:
¿Qué cosas hay en tu vida, en tu hogar, etc. que te están estorbando y no te dejan espacio para que Dios ponga lo nuevo?



Debemos cada día renovarnos por medio de la Palabra de Dios, de la oración y de la llenura del Espíritu Santo.
Hoy lunes, es el día ideal para poner la semana en las manos de Dios y para renunciar en el nombre de Jesús a todo lo añejo y pedirle al Espíritu Santo que te envuelva de su pasión para que por medio de la fe en Cristo, te y me levante para conquistar todo lo nuevo que viene para nosotros.
 
Padre, en el nombre de Jesús te pedimos perdón por nuestros pecados. Te entregamos esta semana que comienza en tus manos y te pedimos que la llenura del Espíritu Santo venga sobre nuestras vidas y nuestros hogares.
Tomamos la decisión personal en el nombre de Jesús, de renunciar a todo lo añejo que hay en nuestro corazón, para que así Tú amado Dios, pongas todo lo nuevo que tenés para nuestras vidas y familias. Aumenta nuestra fe en este día, que tu Palabra crezca en nuestros corazones, que la presencia del Espíritu Santo nos inunde y seamos llenos de tu pasión, de tu paz y de tu amor. Amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!