lunes, 8 de junio de 2015

"DIOS TIENE EL PODER PARA SACARTE DE TODA OSCURIDAD"


Recuerdo hace unos años atrás cuando veía mi vida como si se cayera por un pozo negro profundo. Es difícil de explicar, es como si te ves de afuera, es como si ves tu vida hundirse y como si ese pozo de oscuridad te quisiera atrapar cual arena movediza.
Entonces este texto del Salmo 103 comenzó a cobrar vida en mi corazón....

 
Salmo 103:3 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias


Y luego comencé a declarar los versículos anteriores....


Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;



Comencé a encerrarme más que nunca en mi habitación y clamaba a Dios que en el nombre de Jesús me hiciera libre de esta oscuridad que sentía. Comencé a bendecir el nombre de Dios y a deleitarme en Él a pesar de cualquier situación. Comencé a declarar su Palabra, a pedir al Espíritu Santo que me llenara y comencé a tomar de su poder para vencer en el nombre de Jesús. Saber que Dios nos perdona, saber que Dios nos sana, que es un Papá amoroso, que siempre está atento a nuestro clamor, da tanta paz a nuestro corazón y siempre, pero siempre nos lleva a tomar nuestra victoria en Cristo Jesús.
Cuando estaba en esa situación, el Espíritu Santo habló a mi vida y pude sentir como tantas mujeres viven prácticamente toda su vida atadas a pensamientos de muerte, a opresión y sienten su alma sumergidas en oscuridad, enfermedad y desesperación.
Dios siempre tiene nuevos comienzos para nosotras, Él nos dio a su Hijo para que seamos salvas y sanas.


San Mateo 11:28 Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.


Jesús nos invita hoy a ir a su presencia y entregarle en sus manos nuestra situación, nuestro cansancio, nuestro dolor, nuestro pozo de oscuridad.


Si estás pasando por alguna situación así, dejáme que te guíe en oración:


Padre en el nombre de Jesús te pido perdón por mis pecados, cubro mi vida y la de mi familia con la sangre de Cristo. Ahora Dios en el nombre de Jesús renuncio a todo espíritu de muerte que viene a mi vida. Renuncio a toda soledad, a toda desesperación, a toda falta de perdón, a toda enfermedad, angustia, culpa, deseo de venganza, odio, rencor y a todo lo que viene a hacerme sentir que mi vida está en un hoyo de muerte y desesperación. Me declaro libre ahora en el nombre de Jesús. Gracias Padre porque Tú me oyes, gracias porque en el nombre de Jesús está mi victoria, gracias porque tu Espíritu Santo me está llenando ahora y está rompiendo todo yugo de esclavitud. Gracias porque Tú me rescatas, porque sacias de bien mi boca de modo que me rejuvenezca como el águila. Te amo y declaro una semana en victoria, en Cristo Jesús, amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!