viernes, 6 de febrero de 2015

"NUESTRA SANIDAD EN JESÚS"

Éxodo 15:26 Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, E hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y Guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo Soy tu sanador.


Éxodo 23:25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.


Salmo 103:3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.


San Mateo 4:23 Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.


San Mateo 8:17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

San Juan 16:23-24 En aquel día no me preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.



1 de Pedro 2:24 quien llevó Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.


3 de Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.




        
Amado Dios, venimos ante Tí en este día, en el nombre de Jesús, para pedirte en primer lugar que perdones nuestros pecados.
Padre divino, en este día, te rogamos que en el poderoso nombre de Jesús estés sanando toda enfermedad, toda dolencia, toda opresión.
Te pedimos que en el nombre de Jesús toda enfermedad se vaya ahora de nuestras vidas y nuestras familias. Que toda relación familiar sea sanada. Que todo problema económico sea sanado.
Que todo problema en el físico sea sanado. Te rogamos que todo problema mental, espiritual, toda tristeza del alma, se vayan de las vidas en el poderoso nombre de Jesús.
Padre amado, clamamos a Tí hoy tus hijos, en el nombre de Jesús y unidos por el Espíritu Santo, estamos creyendo en todo lo que dice tu Palabra. Y tomamos la decisión personal de perdonar a quienes nos han ofendido. Tomamos la decisión personal de vivir bajo tu voluntad, en santidad.
Amado Dios, ayuda a nuestra incredulidad, aumenta nuestra fe, restaura nuestro corazón, danos de tu agua viva, de tu presencia santa, te lo pedimos en el nombre de Jesús.
Ahora bendito Dios, te rogamos que en el nombre de Jesús cada vida que esté atravesando por alguna enfermedad incurable, te pueda conocer, que pueda recibir sanidad y dar testimonio para tu gloria.
Estamos expectantes en este día, sabemos que sólo Tú eres el Dios experto en resolver nuestros imposibles y nosotros hoy ponemos esos imposibles en tus manos, sabiendo que en el nombre de Jesús, en sus sacrificio en la cruz está nuestra victoria.
Amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!