jueves, 5 de febrero de 2015

"CUANDO LAS PREOCUPACIONES NOS INVADEN"

Hola... ¡Qué tengan un bendecido viernes!
En uno de los temas que soy experta,  es a cerca de las preocupaciones y las veces que me he dejado invadir por ellas. Y no me siento orgullosa para nada al manejar este tema, al contrario, me ha traído bastante dolor de cabeza, ja,ja. Así es, tengo tendencia a preocuparme, eso hace que dependa más y más de Dios; que vaya a su presencia hasta que sea libre de esa situación.
Tenemos un enemigo de nuestra alma que busca permanentemente llevarnos a vivir una vida espiritual mediocre. Y si a eso le sumamos nuestra propia naturaleza, se produce el combo perfecto para llevarnos a desanimar y por consiguiente robarnos la fe.


Y como ustedes sabrán, el siguiente texto bíblico es uno del que más declaro en mi vida...


1 de Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo;
7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Humillarme ante Dios, reconociéndolo el Señor de mi vida, rindiéndole mi corazón. Postrarme ante su majestad, decirle que lo amo y lo necesito. Buscar su presencia cada día, contarle mis cosas, mis temores, mis ansiedades, son parte de mi vida diaria con Él. Saber que Jesús es mi fiel amigo, me da la paz que necesito para sentarme a su lado y conversar con Él.


Renunciar en el nombre de Jesús a todo temor que me invade. Saber que Dios tiene cuidado de mí y de mi familia. Me llena de paz el corazón, me da aliento a mi alma, me eleva el espíritu y me renueva todo mi ser. 
Mi fe aumenta, mis oídos espirituales son destapados, el velo espiritual que estaba en mis ojos es sacado, gracias a que comienzo a poner mi mirada en Dios.


Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,


Nadie somos perfectos, sino que por medio de Jesús vamos camino a la perfección. Y en ese andar, Dios nos va trabajando como el barro en las manos del alfarero.


Trabajar en equipo con el Espíritu Santo, dejar que saque a la luz aquellas cosas que todavía tengo que cambiar. Consagrarme cada día a Él, con la expectativa de las cosas que haremos juntos. Eso me llena de amor, de pasión, de pensamientos de nuevos comienzos en Cristo Jesús.


Hoy a la noche, cuando me fui a dormir, apenas cerré mis ojos, comencé a sentir que el Espíritu Santo hablaba a mi corazón.
No lo dudé y mientras todos en mi casa dormían, me levanté para pasar tiempo con mi Dios.
Porque allí, cuando estaba meditando en mi almohada, cuando sentía que los brazos de mi Cristo me abrazaban, estas palabras susurraron en mi corazón...


Isaías 54:2 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.


Esta palabra nos habla de nuevos comienzos, Dios nos está inquietando a abrir nuestra mente, a expandirnos en Él. Pero esta Palabra, también nos lleva a ver que Dios nos sacará de nuestra comodidad.


Creo que ustedes, al igual que yo, tenemos un gran desafío por delante, al decirle a nuestro Dios...


__Padre amado, en el nombre de Jesús, aumenta nuestra fe, abrí nuestros ojos espirituales, derribá toda estructura mental, para que por medio de Jesucristo, con el poder del Espíritu Santo, podamos ensanchar el sitio de nuestra tienda, expandirnos en lo que nos estés llamando, tomar tu visión y afirmarnos en Tí.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!