viernes, 16 de enero de 2015

"Y TERMINAMOS LA SEMANA JUNTO CON ROMANOS"

Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.


Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.


Romanos 13:14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.


Romanos 14:10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.
11 Porque escrito está: Vivo Yo, dice el Señor, que ante Mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.


Romanos 15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.


Romanos 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.


Romanos 16:20 Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.


Romanos 16:24 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.


Romanos 16:27 al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.


Padre amado, en este día venimos ante tu presencia santa, te pedimos en el nombre de Jesús que perdones nuestros pecados.
Necesitamos que la presencia del Espíritu Santo sea derramada sobre nuestra vida y nuestra familia. Cubrimos con tu sangre preciosa amado Jesús todo nuestro ser y todo nuestro hogar.
Consagramos este día a Tí.
Realmente el libro de Romanos tiene tanta enseñanza para nosotros, que deseamos cada día poner por obra tu Palabra; por favor aumenta nuestra fe, derrama de tu espíritu de sabiduría y danos discernimiento.
Amado Dios del cielo y de la tierra, líbranos del mal, satúranos de tu unción, que la sanidad de Cristo sea sobre nuestra vida y nuestra familia.
Trae convicción de pecado, restaura los hogares, trae a tus caminos a los jóvenes, guarda en la palma de tu mano a los niños, fortalece a los ancianos, elévanos en Tí a ver con los ojos de la fe y poder así como los águilas elevarnos por encima de cualquier problema y dificultad.
Amado Dios, si Tú estás con nosotros, nadie contra nuestro.
Hoy declaramos que como tus hijos, tomamos la decisión personal de honrarte con nuestra vida, de vivir en obediencia, en santidad, sin la cual nadie te verá.
En el nombre de Jesús, amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!