lunes, 26 de enero de 2015

"ULTIMO LUNES DE ENERO....NO HAY LIMITES"


¡Hola! ¿Qué tal pasaron el fin de semana? Espero qué bien!!
En Buenos Aires, Argentina, estamos teniendo días de mucho, pero mucho calor. Pero a pesar de estas altas temperaturas, cierro mis ojos y me deleito en escuchar el canto de los pájaros.
Ayer, cuando estaba en la Iglesia la cual asisto, en el momento de adoración, sentí a Dios hablando a mi corazón y estas palabras me decía..
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__En Mí no hay límites, pedíme, no te muevas de manera natural, eleváte a lo sobrenatural en Mi.

Fue entonces cuando comencé a pensar en diferentes actitudes mías, en las cuales yo misma ponía barreras; y por ende esas barreras son un obstáculo para que la mano de Dios no fluyera con libertad en determinada situación.

Cuando nos atrevemos a creer en Dios, Él nos toma bien fuerte de su mano y nos eleva por medio de su Santo Espíritu a vivir en Cristo Jesús un estilo de vida superior.
Por supuesto le dije a Dios:

__Señor renuncio en el nombre de Jesús a esos límites mentales que me llevan a quedarme estancada y no tomar lo que tenés para mi vida y mi familia.

Me encanta Dios, me enamora cada día, porque es un Papá amoroso que siempre está alentándonos y guiándonos a subir un escalón más, uno a la vez, con la simpleza y la fortaleza de su poder y su amor.

Para reflexionar:

¿Cuáles son esos límites qué te pusiste o te pusieron en tu vida, los cuáles no te dejan disfrutar la gloria de Dios?

La fe en Cristo Jesús nos lleva a traspasar esos límites naturales, para conquistar lo sobrenatural.
Hoy lunes y última semana de enero, es ideal para ponernos en las manos de Dios y comenzar una semana en victoria por medio de su Hijo Jesucristo. Hoy es el día ideal para  inundarnos de la presencia del Espíritu Santo, esa presencia que transforma vidas, que rompe los yugos, que nos inviste de poder. Que nos lleva a vivir en santidad, en obediencia y nos unge para ser de bendición a otras vidas. 
San Juan 11:40 Jesús le dijo:
¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!