miércoles, 21 de enero de 2015

"TU PERFUME"

Hola... ¡Qué tengas un bendecido día!
Esta mañana, al estar meditando en la Palabra de Dios, cuando cerré mis ojos para orar, al abrir mi boca estas palabras salieron de mi corazón:
Jesús en este día te pido que tu perfume esté en mi vida, quiero oler a Tí.
Que mis hijos huelan a Tí, que mi esposo huela a Tí, que mi casa huela a Tí.
Amén.


Y con mis ojos cerrados ante su presencia, sentí como si la mano suave de Jesús acariciara mis mejillas. Pudiendo entender que su deseo es, cada día tomarnos en sus brazos y pasar tiempo con nosotros, sus hijos, sus amados, quienes le hemos dicho... "Creo en Tí".


2 de Corintios 2:15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden;


Efesios 5:2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.


Para reflexionar:


¿A qué estás oliendo en este día?


Es mi deseo que tu vida y la de tu familia, al igual que mi vida y la de mi familia, destilemos la fragancia suave y pura de Jesucristo.


Oler a Jesús, es oler a salvación, a sanidad, a restauración, a paz, a amor, a compasión, a santidad, a obediencia, a vida eterna, a gozo, a fortaleza, etc.


Cuando olemos a Cristo, la unción del Espíritu Santo nos transforma, nos llena de su aceite, se rompen los yugos, satanás tiene que huir, nuestra carne mengua y nuestro espíritu se renueva.
Levantá los brazos al cielo, abrile tu corazón a Dios, pedile que la fragancia de Cristo te envuelva y que su Espíritu Santo derrame sobre tu vida y tu hogar su presencia santa, la cual trae convicción de pecado y transforma el corazón.


Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!