viernes, 30 de enero de 2015

"CUANDO PERDEMOS EL PRIMER AMOR"



Apocalipsis 2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.


Hola... ¡Qué tengas un viernes bendecido en Cristo Jesús!
Cuando recibimos a Jesús en nuestro corazón, todo nuestro ser es invadido por el amor de Dios. Nos enamoramos de tal manera de Jesucristo, que sentimos y pensamos que nunca se va a ir esta pasión por Él.
Pero no nos damos cuenta que muchas veces, al llegar los problemas y dejarnos envolver por ellos, o tal vez al comenzar a dejar de leer la Biblia, de orar, de llenarnos de la presencia del Espíritu Santo; allí estamos entrando en un terreno peligroso, porque nos comenzamos a enfriar. 
Y nos enfriamos de tal manera, que nuestra fe decae, muchas veces las personas sienten que ya no le importan a Dios, que todo el mundo se les viene encima y comienzan a mirar atrás. De tal manera miran hacia el pasado que hasta añoran su pasada manera de vivir, esa manera de vivir que los llevaba a la condenación.
Y todo por qué.... Porque han perdido el primer amor en Cristo Jesús.


Ayer  al atardecer salimos a caminar con mi esposo, charlamos mucho; hablábamos de todas las dificultades que pasamos juntos, de como muchas veces nos dejamos robar la bendición. También recordamos momentos en los que habíamos perdido ese primer amor en Cristo Jesús, debido a que nos habíamos enfriado espiritualmente. Unas de las cosas que resaltamos es la fidelidad de Dios con nosotros. Nos dijimos mutuamente que nunca debíamos olvidarnos de donde Dios nos sacó, porque el único que tiene mérito en nuestra vida y nuestro matrimonio es Cristo. Después de muchas dificultades, de clamar, de orar sin cesar, de buscar la presencia de Dios, de importunar una y mil veces al Espíritu Santo para que nos llene de Él,  estamos en una pasión tan grande por Cristo, estamos más enamorados que nunca.
Y ese estar más enamorados que nunca no es a nivel pareja solamente, sino que estamos más apasionados, más desesperados, más enamorados que nunca de Jesús.
Como hijos de Dios no nos podemos descuidar, debemos estar apasionados y desesperados por su presencia. Debemos de manera urgente sacudirnos de todo lo que nos afecta y proyectarnos en Dios.
Debemos estar unidos y juntos con personas llenas del Espíritu Santo y no con personas que critican, juzgan y chismosean las cuales miran la viga del ojos ajeno sin ver lo que hay en sus corazones.
Debemos tomar decisiones sabias en Cristo Jesús y esa decisión sabia pasa por recuperar ese primer amor, el cual te llevaba a moverte en el plano sobrenatural.
Para reflexionar:
¿Has perdido tu primer amor en Cristo Jesús?
¿Qué situaciones te han llevado a perder ese primer amor?
¿Estás dispuesto/a a recuperar esa relación de pasión, amor y fe con Dios?


Vamos a orar:
Padre Dios en el nombre de Jesús vengo ante Tí para pedirte perdón por mis pecados y para pedirte perdón porque he perdido mi primer amor en Cristo Jesús.
Perdón porque quité mis ojos de Tí Jesús (Hebreos 12.2) y lo he puesto en mi propia opinión, en mis problemas o tal vez en otras personas.
Reconozco que me he dejado robar la bendición que tenés para mi vida y familia, pero hoy levanto mis manos al cielo, me pongo de pie por dentro y declaro que tu amor es derramado sobre mi vida y mi hogar.
Espíritu Santo lléname de Tí, lléname de tu presencia, de tu unción, derramá de tu gozo, necesito que me renueves. Necesito tener pasión, fe, confianza, sanidad y paz.
Gracias porque en el nombre de Jesús se caen las cadenas que atan mi vida y mi familia. Gracias porque Tú rompes los lazos del cazador, porque me libras de las pestes destructoras (Salmo 91).
Gracias Señor Jesús, porque hoy vuelvo a respirar aire de nuevos comienzos tomado de tu mano.
Gracias por ser mi libertador, mi pronto auxilio en la tribulación, gracias porque me llenas de tu gozo, ese gozo de la salvación que me lleva a adorarte en espíritu y verdad, y me cautiva a estar más enamorado de Tí.
En el nombre de Jesús, amén.


Con cariño: Tere.


¡Qué Dios te bendiga!