viernes, 14 de noviembre de 2014

"PARA ESTE VIERNES...NI EN VOS... NI EN MI... NI EN NADIE... SOLO EN ÉL"

Hola mis amigas, por fin llegó el viernes; a veces me pregunto cómo será el lugar en donde viven ustedes que visitan mi blog. Pienso en cómo será sus familias, sus vidas, cuánto aman a Cristo y bueno como inquieta que soy, dejo volar mi imaginación.
Y siempre le digo a Dios que bendiga a cada vida que pasa por mi página, porque entiendo que debemos orar los unos por los otros y bendecirnos en el nombre de Jesús.



 
Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
 
Muchas de ustedes que siguen mi blog y que les agradezco de corazón; saben que en varias oportunidades este texto de Filipenses 4:13 lo había transformado en ....
"Todo lo puedo en Tere"
Obviamente el me fortalece no entra en nada, ya que lo único que hacía al luchar con mis propias fueras, era lío, enfermarme y meterme en problemas.
Cuando nos invade la ansiedad y la preocupación, es un verdadero problema, porque nos alborota el alma y nos llena de amargura el corazón.
Por eso es importante identificar todas aquellas áreas que nosotras tenemos el control y dejarlas en las manos de Dios. Renunciando en el nombre de Jesús al dominio de ellas y aún a nuestro propio dominio a un montón de cosas. Cuántas veces nos ponemos en un lugar superior, porque la respuesta de Dios tarda y queremos las cosas ya.
 
El único que nos fortalece es Jesús, en Él todo lo podemos, sin Él nos agotamos, nos enfermamos, nos irritamos, vamos por caminos equivocados, lloramos todo el tiempo, comemos de más, nos amargamos, quedamos sin fuerzas, etc.
 
Sin Jesús, es imposible ver con los ojos de la fe.
Si Jesús es imposible vivir una vida abundante.
Sin Jesús la vida no tiene sentido, porque en Él está la vida.
Sin Jesús sobrevivimos en vez de vivir en victoria.
 
Porque cuando dejamos de orar, cuando quitamos nuestra vista de su camino, empezamos a observar el mundo que nos rodea. Entonces nos invade el temor, queremos una salida ya, y empezamos a vivir por lo que nuestros ojos ven y no por las promesas de Dios para nuestra vida y hogar.
 
Para reflexionar:
 
¿Cómo es tu texto de Filipenses 4:13? ¿Es en vos o es en Él, qué te fortalece?
 
Nunca te olvides que Jesús está a tu lado, como poderoso gigante, Él te defiende y anhela tenerte en sus brazos, restaurando tu vida y llenándote de su paz y amor.
 
Con cariño: Tere.