jueves, 30 de octubre de 2014

"ESPÉRAME ESTA NOCHE... PALABRAS DE UN CORAZÓN ENAMORADO"

Hola... ¡Qué tengas un día hermoso!

Esta mañana, después de leer mi Biblia y de orar, comencé a sentir la presencia del Espíritu Santo tocando mi corazón; sinceramente un momento hermoso y delicado. Fue entonces cuando sin pensarlo, de mis labios comenzaron a salir palabras de amor a Jesús, tales como... Espérame esta noche Señor, que deseo seguir adorándote con todo mi corazón.


Entonces, puse mi blog, oré y comencé a escribir las siguientes palabras que a continuación te voy a compartir. Son palabras perfumadas de amor, por el gran y único amor de mi vida, su nombre es Jesús.

Deseo que vos también querida amiga y mujer, en donde te encuentres puedas decirle a Dios...

Espérame a mí también Señor en esta noche, que cuando todos se duerman, me arrodillaré ante tu presencia para declararte mi amor.


Espérame esta noche Señor, que te quiero hablar.
Quiero contarte de mi vida y cuánto te necesita mi alma.
Espérame esta noche Señor, espera a que todos se duerman.
Porque necesito en el silencio y en la calma poderte conversar.
 
Espérame esta noche Señor, porque una vez más, te declararé mi amor.
Te diré cuánto te amo y cuánto te anhela mi corazón.
Espérame como cada día Tú me esperas y te sientas a mi lado.
Espérame con tu sonrisa, con tu paciencia y con tu amistad.
 
¿Sabés?... Cada día que pasa te amo más.
Porque es imposible no amarte y alabarte hasta el final.
Jesús... No sé si ya te lo dije....
Pero de vos estoy enamorada y suspiro por tu amor, en cada mañana.
 
Pero mejor ....
Espérame esta noche Señor, que me arrodillaré en tu presencia.
Que te cantaré con mi alabanza  y con todo el amor de mi corazón.
Espérame esta noche cuando las luces se apaguen.
Cuando las luciérnagas se enciendan.
Y otra vez como una niña pequeñita y tierna.
Me acunaré en tus brazos,  para que me perfumes con tu amor y tu unción.
 
Señor... no sé si te has dado cuenta.
Ya ha llegado la noche y la luna alumbra por mi ventana.
Y puedo sentir como en la calma, Tú te acercas a tus hijas...
Y le das el beso de las buenas noches.
Y nos arropas con tu fragancia y con tu amor.
 
Por siempre y para siempre nos une este eterno amor:
Tere, apasionada y  enamorada de Jesús.

¡Qué Dios te bendiga!