jueves, 23 de octubre de 2014

¡CUÁNTAS VECES NOS INVADEN LA ANGUSTIA Y LA ANSIEDAD!!!

Hola.... ¡Qué tengas un bendecido día en Cristo Jesús!
Tengo en mi corazón muy en especial a aquellas personas que están pasando por situaciones de angustia y ansiedad por determinada situación. Justamente esa angustia y ansiedad que muchas veces me invaden a mí y me quitan el sueño.

Las que siguen mi blog, sabrán que bastante seguido publico el siguiente texto bíblico....

1 de Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Este texto es uno de los que más declaro y si bien nuestro andar cristiano es maravilloso, no voy a negar que muchas veces pasamos por situaciones en las que nuestra fe es probada y por ende nos damos cuenta que Dios permitió esa situación para que crezcamos.

Ahora bien, no debemos perder de vista que siempre tenemos que tener paz en nuestro corazón y si algo nos quita la paz debemos orarle a Dios para que nos revele qué es lo qué está pasando.
Muchas veces nuestras emociones alteradas nos invaden y nos llevan a no esperar el tiempo de Dios, otras veces somos oprimidos por satanás para robarnos la fe y la esperanza; también puede ser que el entorno que nos rodea nos lleva a angustiarnos debido a la incomprensión, etc.

Hoy en mi meditación de la mañana terminé de leer el libro de San Juan, las lágrimas corrían por mis mejillas. Ver el amor de Jesús por nosotros, llenó mi alma y mi corazón y me llevó a consagrarme un día más a Él, el dueño y el amor de mi vida.

Si digo que no estoy pasando por alguna situación difícil, te mentiría. Tengo un par de peticiones y situaciones que estoy viviendo que me llevan a levantarme aún de madrugada, a encerrarme sola, a doblar mis rodillas y a clamar.

Me tomo cada día bien fuerte de este texto....

Jeremías 33:3 Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.

Sé que Dios está trabajando en mi vida, está probando mi fe; y sé que su Palabra se cumple a su tiempo en sus hijitos, esa es mi esperanza, esperar en Él, el Dios de mi salvación.
Quiero decirte que Jesús no espera que seamos súper cristianos, no espera que hagamos sacrificios, Él ya pagó el precio por nosotros. Jesús lo que desea es que vivamos con fe, creyendo en Él, buscando su voluntad cada día, viviendo en santidad. Estoy tan cansada de gente legalista la cual no les podés ni compartir cuando algún día estás desanimada, o con luchas porque te tildan de poco cristiana.
Somos seres humanos normales, con luchas, con dificultades, con virtudes, con defectos, con sueños, etc. Pero hay algo en nuestro corazón que marca la diferencia y se llama Jesús.

En este día tomate bien fuerte de este texto bíblico....

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Es en Cristo, no en nosotros mismos, Jesús nos da la fuerza y el poder por medio del Espíritu Santo para vencer, para abrirle nuestro corazón y decirle todo lo que nos pasa y tenerlo por el más íntimo amigo que siempre está dispuesto a ayudarnos y a enseñarnos a vivir una vida abundante por el poder de su nombre y de su infinito amor.

¿Cómo estás en este día, te sentís trabajado/a, cargado por tantos problemas, por tantas luchas?
¿Sentís que no tenés fuerzas ni para comenzar un nuevo día?
¿No sabés a dónde ir, ni a quién recurrir?

Si es así te regalo este pasaje de la Biblia.

San Mateo 11:28 Venid a Mí, todos los que están trabajados y cargados, y Yo os haré descansar.

Jesús nos invita hoy a ir a su presencia, a reconocer todo aquello que nos oprime y nos trae ansiedad; y así depositarlo en sus manos porque siempre Dios cumple su Palabra. Si Dios dice que vayamos a Él y le entreguemos nuestra carga, que nos hará descansar, entonces creámosle, porque Dios no es hombre para mentir.

Y  mientras estoy escribiendo, estas palabras brotan de mi corazón...


Llénanos de Tí Espíritu Santo.
Llénanos de Tí, de tu Santa Unción.
Vístenos hoy con tu perfume y tu presencia.
Rompe las cadenas que atan cada corazón.
Tómanos en tus manos precioso Dios divino.
Jesucristo eterno, Tú eres real.
Satúranos hoy, con tu fortaleza.
Danos la victoria, danos libertad.
Porque solamente Tú, mi Jesucristo.
Diste por amor tu vida en la cruz.
Y nos trajiste vida, salvación eterna.
Nos rodeas de tu salud y nos llenas de tu virtud.
Hoy en este día declaramos unidos.
Que nada ni nadie nos hará ningún mal.
No podrá el enemigo tocar nuestra casa.
Nuestra familia toda pertenece a Jehová.
Tere.

 
Padre amado, venimos ante Tí en este día, para pedirte en el nombre de Jesús que perdones nuestros pecados. Cubrimos nuestra vida y nuestra familia con la sangre de Cristo. Pedimos la presencia del Espíritu Santo llenando nuestra vida y hogar.
Padre en el nombre de Jesús, renunciamos ahora a toda angustia, a toda ansiedad, a toda opresión, a todo temor, a toda culpa, a la soledad y a todo lo que viene a robarnos la paz, la fe y la esperanza.
Te entregamos cada situación en tus manos, sabiendo que solamente Tú nos harás descansar.
En el nombre poderoso de Cristo Jesús. Amén.

Romanos 8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

Dejá que Dios te sorprenda hoy, Él es fiel, te ama y está atento a nuestra oración.

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!