domingo, 28 de septiembre de 2014

"PARA REFLEXIONAR....¿HACIA DÓNDE TE LLEVAN LOS PASOS QUÉ ESTÁS DANDO?


Una mala relación, la falta de perdón, malas decisiones, malas amistades, fornicación, malos pensamientos, celos, contienda, envidia, el temor, dejar de orar, no tener comunión con El Espíritu Santo, no leer la Biblia y ponerla por práctica;  y seguramente muchas situaciones más, son las que te llevan a dar pasos que te alejan  de Dios.

Hoy es importante que puedas tomarte un tiempo, dejar a un costado todo lo que estás haciendo, encerrarte en intimidad con Dios y preguntarle al Espíritu Santo que saque a la luz todo aquello oculto de tu vida que te aleja de la presencia de Dios.

La duda en tu vida, te lleva a dar pasos de retroceso, es acción, pero esa acción que te desvía del camino correcto en Cristo Jesús.
La fe, es una actitud que te lleva a avanzar, a tomar por medio del sacrificio de Jesús, las bendiciones para tu vida.
La duda te roba la paz, en cambio la fe en Cristo Jesús te da esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Satanás trabaja incansablemente para verte derrotado, angustiado, frustrado, tentándote a dar pasos que alimentan tu carne y debilitan tu espíritu.
Pero el Espíritu Santo te eleva a las alturas, te lleva a tomar la victoria que Dios ha preparado para vos, por medio de su amado Hijo Jesús.

Para reflexionar:

¿Estás viviendo bajo la voluntad de Dios?
¿Estás dando pasos qué te alejan de Él?
¿Estás rodeado/a de personas qué te alejan del camino de Dios?
¿Tenés en tu corazón actitudes qué te llevan a dar pasos alejándote del Maestro divino?

¡Vale la pena hoy, tomarse un tiempo en la presencia de Dios y entregarle tu vida, arrepentirte de tus pecados, tomar la decisión de seguirlo y de vivir conforme a su bendita voluntad.

1 de Corintios 10.23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

Filipenses 4:7 Y  la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!