jueves, 25 de septiembre de 2014

"LA FALTA DE PERDÓN.... DAÑA TU VIDA, TU ENTORNO Y TU CORAZÓN"


Hola... ¿Cómo estás?
¡Es mi deseo qué Dios bendiga tu vida y tu familia!!
Hace unos días que tengo en mi corazón escribir sobre la falta de perdón. Espero que te sea de  bendición y si estás atravesando por esta situación, que puedas hoy ser libre en el nombre de Jesús.


Efesios 4:32 dice; “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”

Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Mateo 6:14-15, “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Cuando hay falta de perdón en nuestro corazón, inmediatamente comienza a brotar una raíz de amargura, acompañada de resentimiento, muchas veces de odio, de autocompasión, de bronca, de pensamientos que nada tienen que ver con los de Dios.
La falta de perdón nos enferma el alma, el cuerpo y el espíritu.
Ahora bien, pensemos en la actitud de Dios..... Si Dios siendo Dios, nos perdona a través de su Hijo Jesucristo... ¿Quiénes somos nosotros para creernos más que Dios y no perdonar?
En este día, te invito a que te tomes unos minutos y pienses en todas aquellas personas o vivencias que llevás atadas en tu corazón, las cuales no podés soltarlas y así perdonar.
Hoy es el día que tomes la decisión de identificar cada falta de perdón que está anidado en tu corazón y sueltes todo en las manos poderosas de Dios.
Porque el perdonar es una decisión personal, es algo que la Biblia nos enseña, no tenemos opción, si queremos recibir el perdón de Dios y por ende sus bendiciones, debemos perdonar.
Te invito a hacer esta oración, por favor abrí tu corazón a Dios y dejá que el Espíritu Santo ministre tu vida y te llene de su presencia. Dejá que el poder de Jesús te restaure, te sane, te liberte y puedas así sentir que la mano de Dios te sostiene y te lleva a vivir una vida en victoria por medio de Jesucristo.
 
 Dios, en el nombre de Jesús,  te pido perdón por todos mis pecados, reconozco que te he fallado. Recibo a Jesús como mi Salvador personal y el dueño de mi vida. Por favor anotá mi nombre en el Libro de la Vida.
Espíritu Santo, por favor deseo conocerte, te ruego que me ayudes a orar conforme a la voluntad de Dios.
Ahora en el nombre de Jesús, tomo la decisión personal de perdonar a ...(poné el nombre de la o las personas que tenés que perdonar o tal vez seas a vos mismo/a).

Amado Dios perdono a esta/as personas, y a mi mismo/a, suelto en tus manos precioso Dios todo lo que me ata y me lleva a vivir esclavo a la falta de perdón.
Renuncio en Cristo Jesús a toda falta de perdón, a toda raíz de amargura, resentimiento, culpa, odio, rechazo, depresión, a toda división familiar, a todo deseo de venganza, a todo pensamiento de muerte, a toda incredulidad y a todo lo que viene a destruir mi vida y mi familia. Me declaro libre ahora en el nombre de Jesús.
Espíritu Santo lléname por favor de tu presencia, que tu unción llene cada espacio de mi vida y me lleve a tomar en Cristo Jesús las bendiciones para mi vida y mi hogar. Amén.
Cuando acudimos a Dios y reconocemos nuestros pecados y nuestra falta de perdón y tomamos la decisión de perdonar; inmediatamente el Espíritu Santo rompe todo yugo, toda atadura y somos libres en el poderoso nombre de Jesús y Él te fortalece para llevar adelante la decisión que tomaste para perdonar. (Isaías 10:27 y Filipenses 4:13)
 
Con cariño: Tere.
¡Qué Dios te bendiga!