domingo, 3 de agosto de 2014

"PARA CADA MUJER QUE SUFRE Y ESPERA EN DIOS"


Hola. ¡Qué Dios te bendiga en este comienzo de semana! Son ya las 24:50 hs. aquí en mi hermosa Argentina, ya estamos caminando el día lunes a la madrugada, estoy por irme a dormir, mañana ya es día hábil y muchas actividades tengo por delante. Estaba meditando sobre Jeremías 33:3 Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. En un instante sentí en lo profundo de mi corazón como si Jesús me dejara ver su amor por cada mujer, era como si podía sentir esa divinidad y esa santidad de su presencia rodeando mi vida y llevándome a decirte que Jesús te ama, de tal manera que dio su vida por amor a vos. (San Juan 3:16).
Y así sentada en mi cocina, meditando en la Biblia, comencé a escribir guiada por el Espíritu Santo estas letras que sé van a acariciar tu corazón...
 

No escondas tu rostro ni agaches tu cabeza.
Jesús está a tu lado, Él es tu fortaleza.
No mires hacia abajo sintiéndote una miseria.
Ni llores por los rincones sintiéndote presa.
Jesús está contigo, Él es tu sustento y abrigo.
Jesús enjuaga tus lágrimas y se lleva tu dolor.
Jesús está a tu lado cuan gigante guerrero.
Él te toma de su mano y te da su bendición.
No permitas que el dolor te deprima el alma.
No dejes que la violencia que te rodea mate tu corazón.
No des lugar a la duda, a la incredulidad y a la desesperanza.
Jesús es tu templanza y llena con su presencia tu corazón.
Hoy Él pondrá en tus labios un nuevo canto.
Un canto de esperanza y de gran amor.
Un canto que declare cuanto te ama.
Porque Jesús dio su vida, por amor a vos.
Levantá tus brazos al cielo y entregale tus cargas.
Entregale tu vida, tu matrimonio y tu hogar.
Dejá que su presencia divina transforme a tus hijos.
Permitile a Dios obrar en tu interior.
Cuando recuestes tu rostro esta noche en tu almohada.
Él enjuagará tus lágrimas y te perfumará con su amor.
Te levantará como las águilas y te coronará con su favor.
Porque para Dios la mujer es valiosa.
Él pelea por sus hijas y está atento a su clamor.
Tiene guardado en su copa cada lágrima tuya.
Tiene pétalos de rosa para decorar tu corazón.
El Espíritu Santo con gemidos indecibles intercede.
Te trae la oración justa desde el corazón de Dios.
Y te derramará de su aceite, de su fuego santo.
Te llenará de vida, la vida divina, de Jesús el Salvador.
 
Con cariño: Tere.
 

Salmo 18:2
Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.

Josué 1:9
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
 

 Filipenses 4: 13
Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece.