miércoles, 9 de julio de 2014

"Y SEGUIMOS APRENDIENDO JUNTOS SOBRE JESÚS Y LA ORACIÓN"

Hola... Nuevamente nos encontramos con este tema tan apasionante como Jesús y la oración.
Cada vez que comienzo a investigar más sobre los textos bíblicos en los que aparece Jesús en escena orando; más me convenzo que me falta tanto por aprender.
 
 

A veces pensamos que por pasar bastante tiempo en oración encerrado en nuestro cuarto, estamos cumpliendo con lo que Dios nos pide.
Pero al ver a Jesús, con su vida toda rendida ante el Padre orando y orando, apartándose a solas con su Dios, pidiendo fe, fortaleza, guía, llenándose de su presencia, me hace exclamar...
__¡Oh Dios mío, aún no he aprendido nada!!
 
Por lo general, cuando pasamos por pruebas, por situaciones difíciles que nos asechan, es cuando más doblamos nuestras rodillas y clamamos a Dios en oración. Pero en realidad nuestro andar con Él debe ser en un constante de oración y comunión íntima.
 
Les invito que me acompañen a leer los siguientes versículos y que así el Espíritu Santo nos hable a cada uno de nosotros, conforme a lo que estamos necesitando y atravesando.
 
San Lucas 6:12 En aquellos días Él fue al monte a orar,
y pasó la noche orando a Dios. 
 
San Lucas 9:18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con Él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy Yo?
 
San Lucas 9:28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
9:29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.
 
 
 
Y finalmente el texto que les voy a compartir a continuación me estremeció el alma y el corazón... "Jesús oró para que la fe de Pedro no le falte"
 
San Lucas 22:31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 
22:32 pero Yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.
 
 
Después de leer este texto, les aseguro que me conmoví en mi espíritu y le dije a Dios...
 
__ Amado Dios, en el nombre de Jesús, te ruego que nuestra fe no falte, que ante las luchas de la vida, ante los ataques del enemigo, ante las pruebas, la fe en nosotros no mengue, sino crezca en Cristo Jesús.
 
 
Amado/a, en donde te encuentres, en la situación que estés, en el medio de cualquier dificultad, le pido a Dios, en el nombre de Jesús que tu fe, que mi fe, que la fe de los nuestros, no falte.
Que avancemos en Cristo Jesús a tomar y conquistar nuestra victoria, porque Jesús ya pagó con su vida por cada uno de nosotros quienes le hemos recibido en nuestro corazón, como Señor y Salvador personal.
¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén.
 
 
 
 
Con cariño: Tere.
 
¡Qué Dios te bendiga!