jueves, 10 de julio de 2014

"NO ES POR REPETICIÓN... ES CON FE Y CON EL CORAZÓN"

Hola... ¡Qué puedo decir después de la victoria de ayer de mi país Argentina, estamos muy felices, fue un hermoso día en familia, ya que se celebraba el día de la independencia y siendo feriado estábamos todos en casa!! ¡Qué manera de sufrir en este mundial!
Gracias por acompañarme todos estos días a través de mi blog con este tema de la oración, recibo muchos correos en los cuales me piden oración por necesidades y quiero que sepan que junto a mi esposo estamos orando por cada una de ellas. Estamos creyendo que en el nombre de Jesús las vidas son transformadas, sanadas y restauradas. ¡Hay poder en nuestro Señor Jesucristo!


Les pido que me acompañen a leer el siguiente texto...

San Mateo 6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.
6:8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

A Dios no le interesa cuán adornadas sean nuestras palabras cuando estamos orando, no lo motiva nuestra oración de repetición de quién sabe cuanto tiempo, repitiendo y repitiendo siempre lo mismo, saliendo de labios pero no de corazón.
Lo que mueve la mano de Dios es nuestra fe, Él siempre ve nuestro corazón.

Muchas veces me preguntan...
__Tere... ¿qué palabras tengo que decir para qué Dios me escuche? ¿cuánto tiempo tengo qué estar de rodillas? ¿ qué postura debo tener?

Entonces me doy cuenta que todavía no han pasado tiempo en intimidad con Él, porque cuando cerramos la puerta de nuestra habitación y le derramamos a Dios el alma, allí nos damos cuenta que no existen posturas corporales, ni frases armadas, ni oraciones por repetición, sino por el contrario, es abrirle el corazón y poner ante sus piés nuestra vida.

Que en esté día, le pidamos al Espíritu Santo que en el nombre de Jesús, nos revele la oración a nuestro favor, que está en el corazón del Padre para nuestra vida y cada petición.
Que en este día nuestros oídos espirituales sean abiertos y podamos escuchar la voz de Dios guiando nuestra vida.
Que podamos cerrar la puerta de nuestra habitación y derramarle el alma a nuestro Salvador.



Que nuestra vida sea por y para Jesús, que nuestro hogar le adore, que nuestros hijos vivan en santidad y obediencia a Dios.
Que hoy la presencia del Espíritu Santo nos envuelva y nos lleve a vivir en Cristo Jesús esa vida abundante que solamente Él nos puede y quiere dar.

 San Juan 10:9 Yo Soy la puerta; el que por Mí entrare, será salvo;
y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 
10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir;
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 
10:11
Yo Soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 
 
He notado que a muchas personas no les gusta orar, es más fácil levantar un teléfono y pedir a otro que ore por nosotros. Pero hoy quiero decirles que no hay nada más maravilloso para nuestro corazón que derramar nuestra oración a Dios. Porque en su presencia comenzamos a tener paz, nuestras cargas se van y nuestra fe aumenta. Cuando oramos, estamos reconociendo que solamente Dios tiene poder para resolver nuestro imposible y además estamos humillándonos en su presencia.
 
Un día, hace muchos años atrás, una mujer, se acercó a mí con un problema determinado, hablamos y oramos. Luego le propuse cada una desde su hogar al día siguiente, en una hora determinada orar unidas por medio del Espíritu Santo, clamando por la petición que estaba en su corazón. Cuando pasaron unos días la volví a ver y le pregunté si había estado orando y como se encontraba... y.... ¿saben lo qué me respondió?
 
__Hola Tere, sí me acordé que íbamos a orar, pero como sabía que vos ibas a estar orando, entonces estaba tranquila y me fui a pasear al Shopping.
 
Esa respuesta fue fuerte... ¿verdad? es más fácil que otros oren, pero a muchas personas no les gusta pagar un precio, siguen con su vida, demandando a Dios y a los demás.
 
¡Qué hoy Dios nos libre de actitudes así!!!

En lo personal soy  de pedir apoyo en oración, creo que como hermanos en Cristo debemos apoyarnos en oración, orar unos por otros, alentarnos, sostenernos por medio de la oración; pero también soy una mujer que clama y ora, por mí, por los míos y por los demás. Porque mis amados... la fe y la oración abren las ventanas de los cielos.
 
Que nuestro deleite  en este día sea en el Dios de nuestra salvación y Él a su tiempo nos concederá la petición de nuestro corazón.
 
Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
 
Padre amado, nos unimos hoy tus hijos en el nombre de Jesús, para pedirte por cada petición, Tú las conoces amado Dios, te rogamos hoy por cada persona que está padeciendo, por cada familia, por cada necesidad.
Y te rogamos por cada uno de nosotros, para que avives en nosotros el deseo de orar, de pasar tiempo en tu presencia, deleitándonos en Tí, cobijados en tus brazos, escondidos en la palma de tu mano.
Deseamos sentir la presencia del Espíritu Santo inundando nuestro ser y nuestro hogar.
Renunciamos en Cristo Jesús a toda mediocridad espiritual, a todo lo que se interpone para robarnos nuestro tiempo contigo y declaramos por medio de Jesús una jornada de bendición.
Amén.

Con cariño: Tere.