jueves, 31 de julio de 2014

"DEJÁ QUE TE SOPRENDA HOY"

Hola... Dios te bendiga!!!
Esta mañana, cuando preparé mis apuntes, mi Biblia y mi mate calentito; sentí la presencia del Espíritu Santo rodear mi vida y tocar mi corazón.
Sentí que hablaba a mi interior estas palabras.... "Dejá que te sorprenda hoy".
 
 
Me sentí conmovida ante la presencia de Dios junto a mí y mi corazón comenzó a latir más fuerte y como si la voz de Dios hablase a mi interior, sentí que me guiaba a leer Isaías 55. Lo busqué inmediatamente, un capítulo interesante que leí y medité muchas veces, pero hoy Dios me estaba queriendo decir algo más y en ese leer y orar, en medio de su presencia dulce, sentí escribir las siguientes letras que el Espíritu Santo puso en mi corazón.
En donde te encuentres, dejá que Dios te sorprenda hoy.
 
 
Dejá que te sorprenda en este día.
Dejá que derrame sobre tu vida mi paz y mi amor.
Dejá que te corone de favores.
Dejá que sople aliento de vida en tu interior.
 
Mi amor rodea tu casa.
Tu hogar es para mí.
Desataré bendición sobre los tuyos.
Y te pondré en alto para adorarme a  Mi.
 
Dejá que te sorprenda en este día.
Dejá que te llene de mi unción.
Dejá que mi presencia te transforme.
Dejá que con mi miel endulce tu corazón.
 
En mí son nuevas cada mañana.
Mi presencia te derramo a tí.
Y te daré las fuerzas de un búfalo.
Y te levantaré como las águilas para adorarme a Mi.
 
Porque Yo Soy Dios fuerte y poderoso.
Grande y misericordioso Soy.
Amigo eterno, fiel y verdadero.
Rey de Reyes... quien te llama hoy a tí.
 
¿A dónde huirás de mi presencia?
Por donde vayas estoy Yo.
Y te corono de favores y misericordia.
Y te envuelvo con mi gracia y mi santidad.
 
Isaías 55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

Isaías 55:8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!