miércoles, 16 de julio de 2014

" ASI COMO PROSPERA TU ALMA...." Un poquito de mi testimonio.

Hola... Bendiciones!!

Quienes siguen mi blog hace tiempo, notarán que cada tanto suelo escribir sobre el siguiente texto bíblico...



3 de Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,
y que tengas salud, así como prospera tu alma.

Este texto fue clave para mí, ya que el Espíritu Santo lo puso en mi corazón en el peor momento de la enfermedad; cuando el Síndrome de Fatiga Crónica estaba ahogando mi vida.

Fue entonces cuando le dije a Dios:

__Señor, yo te estoy pidiendo sanidad divina, me estoy enfocando en eso, pero acá me dice tu Palabra que para tener salud debe prosperar mi alma. Por favor Espíritu Santo... ¿en qué te puedo ayudar para qué me ayudes?

Entonces sentí que Dios hablaba a mi corazón:

__ Tere te volviste tan negativa al hablar, todo gira en torno a tu enfermedad. Vos ocúpate de controlar tus emociones y yo me ocupo de tu sanidad.

Parecía tan sencillo lo que Dios me pedía, sin embargo en mí no lo era ya que tenía estructuras de años gobernando mi vida, como la queja, el temor, el miedo a morirme, ya que me habían dado cuatro años de vida.
Pero allí en la oscuridad de mi cuarto, casi sin poder moverme, comencé  a  trabajar con mi gran amigo, el poderoso Espíritu Santo.

El Espíritu Santo comenzó a sacar lo más oculto de mi corazón y yo tomada bien fuerte de Él, creyendo más que nunca en la obra redentora de Jesús y que Dios deseaba sanarme, me dispuse a renunciar en Cristo Jesús a todo lo que impedía que mi alma progrese.
No fue fácil, porque en vez de mejorar empeoraba, mi sanidad fue lenta, estuve enferma de los 30 a los 37 años de edad; de los 37 a los 39 años comencé a recibir sanidad divina y había días que parecía ya me iba a morir. Pero cuando cumplí los 39 años, pude decir estoy un 100% sana para la gloria de Dios.
Hoy estoy a semanas de cumplir 48 años, pero siento mi físico como si fuera de 30; sin embargo cuando estaba enferma a los 30 años, sentía mi cuerpo como de 70 años. ¡Gracias Jesús, a Tí sea la gloria y el honor!!
Por favor Jesús,  te ruego que estés tocando y sanando las vidas de quienes están leyendo esta entrada, en tu bendito nombre, amén.

Renuncié en el nombre de Jesús a la queja, al temor, al miedo a morirme, a la amargura, a la tristeza de no poder disfrutar a mis hijos ni cuidarlos por estar enferma, entre otras cosas. Pude perdonar a quienes me acusaban de estar en pecado por estar enferma, a quienes me enjuiciaban por la enfermedad.

Recuero el día cuando Dios puso estas palabras en mi corazón:

__ Tere, nunca te olvides de donde te saqué, nunca trates a las personas, como ellos te están tratando a vos. Yo siempre voy por la oveja perdida, siempre pensá en un alma, movete por un alma, tené compasión por un alma.

Dios marcó tan a fuego esta palabra, que lo único que me motiva a mí es un alma, cuando Dios me da la oportunidad de llevar su Palabra siempre mi meta es un alma, bendecir esa alma, no me fijo en números, en cuantas personas van; ese no es mi problema, van a estar las personas que Dios quiera. Mi problema es tener mi corazón alineado al de Jesús, compasivo como Él, lleno de la presencia del Espíritu Santo para poder tocar esa vida.
Porque a través de una sola vida, estamos tocando familias.

Para reflexionar:

¿Necesitás sanidad en algún área de tu cuerpo, tu vida, tu familia, tu economía, etc?
Entonces te pregunto.
__Amado/a ... ¿Está prosperando tu vida a través de la Palabra de Dios, a través de buscar a Dios en oración, de vivir en santidad y obediencia, lleno de la presencia del Espíritu Santo?

¿Hay algo qué hoy Dios te está mostrando qué debés renunciar en Cristo Jesús?

Cuando estaba enferma, fue cuando Dios me visitó en mi cuarto y me mostró lo de mi libro, Él me dio el nombre. Era un imposible para mí, no podía ni siquiera tomar un lápiz con las manos, todo se me caía, sufría mucho del dolor. Pero Dios es experto en los imposibles y hoy mi libro "Ahora sé quién soy" ya está en las manos de un montón de vidas que están disfrutando del testimonio de lo que Dios, solo Dios, hizo en mí.
¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos!!!

Te animo y te aliento a seguir adelante, un paso a la vez, tomado de la mano de Dios, dejando que su presencia llene tu vida, permitiendo que Jesús te sane y verás que por medio de su mano de poder, va a llegar el día que vos también puedas decir....
¡Ahora yo también sé quién soy en Cristo Jesús!!!

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!