martes, 10 de junio de 2014

EN ESTE DÍA TE DESEO....

Hola... ¡Qué la paz de Dios inunde tu vida y tu hogar!!
Estoy meditando en este día sobre distintos libros del Nuevo Testamento. Estuve leyendo Colosenses y gran parte de Hebreos.
Luego continúe leyendo el libro de Salmos, y al encontrarme con el Salmo 21, los versículos 2 y 3  captaron mi atención y dije en mi interior....

___ Este versículo quiero regalarles hoy a quienes leen mi blog.
 
 
Salmo 21:2 Le has concedido el deseo de su corazón,
Y no le negaste la petición de sus labios. Selah
21:3 Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien;

En donde te encuentres, en este día, te deseo en Cristo Jesús que Dios conceda las peticiones de tu corazón, esas peticiones que tal vez conozcas vos y Él.
Te deseo que Jesús te salga al encuentro y que por medio de su Espíritu Santo corone tu vida y tu hogar de todas sus bendiciones.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,
el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Nunca te olvides de poner tus ojos en Jesús, solamente en Él, porque si mirás a los hombres siempre vas a encontrar algo que te decepciona, como a los demás seguramente les debe pasar con nosotros, porque todos somos humanos y cometemos errores. Pero cuando levantamos nuestra mirada y la depositamos a aquel que dio su vida por amor a nosotros, y vemos el alto precio que pagó por nuestra salvación, vida eterna y sanidad, es ahí cuando nuestro ser se estremece y no podemos dejar de alabarlo y darle las gracias por lo que hizo, por nuestra vida.
 
¡Jesús es fiel, Él te ama y tiene para tu vida y tu familia un nuevo amanecer!!
¡Hay bendiciones en las manos de Dios preparadas para Tí, atrévete a tomarlas, anímate a poner tu vida a cuenta con Dios, a darle tu corazón a Jesús para que gobierne tu vida y te lleve a vivir un estilo de vida superior, conforme a su presencia, a su Palabra y a su divina voluntad!!
Dios tiene planes de bien para nosotros, no nos dejemos robar la bendición.

 
Con cariño: Tere.