jueves, 6 de febrero de 2014

"UNA PALABRA DE ÁNIMO PARA TÍ..."

 
Tengo una rosa para ti hoy.
Tengo mis manos llenas de bendición.
Las cuales hoy derramaré sobre ti.
Por cuanto me has sido fiel a Mí.
En estos días te he de sorprender.
Vienen momentos de paz para tu hogar.
Porque he escuchado tu clamor.
Yo Soy el que Soy.
El gran Jesús... Vencedor.
 
 
 
Hola... ¿Cómo están? Espero que bien.
Ayer a la mañana mientras estaba leyendo la Biblia y orando, El Espíritu Santo puso en mi corazón las palabras que les compartí en el comienzo de esta entrada.
Quiero hoy alentar con cada una de estas letras, a aquella persona que está cansada, desanimada, que ora y ora y nada siente; que tal vez está pasando por algún problema muy grande y sus fuerzas están flaqueando.
¡Qué interesante es ver como empiezan estas palabras... Tengo una rosa para ti hoy... Y esa rosa es Jesús, Él es la rosa de Saron.
Las manos de Dios están llenas de bendiciones para nuestra vida, pero muchas veces las circunstancias adversas que nos rodean y hasta el mismo satanás nos envía a sus huestes de maldad para hacernos creer que la mano de Dios se ha cortado sobre nuestras vidas. No le creamos por favor, Jesús lo venció en la cruz y nosotros somos por Él y en Él más que vencedores.
 
Dios premia siempre nuestra fidelidad, Él ve siempre nuestro corazón y a su tiempo nuestra respuesta llegará, no desmayemos por favor, sigamos la meta en Cristo Jesús.
Dios tiene pensamientos y planes de bien y de paz para nuestra familia, para todo nuestro hogar, debemos creerlo y tomarlo para nuestra vida, nuestro matrimonio, hijos, etc.
Nuestro clamor de cada día, están en las copas de oro que Dios usa para guardar nuestras oraciones y que suben ante su presencia cuan aroma fragante, nada le es ajeno a Dios y en su momento la respuesta llegará.
 
Jesús es el vencedor, Él es el Gran Yo Soy, y aquellos que le hemos recibido como nuestro salvador personal y le hacemos Señor de nuestra vida, tenemos autoridad para levantarnos en Cristo Jesús y caminar gracias a Él en las victorias que nos brinda por medio de su cruz vacía.
 
Con cariño: Tere.
 
!Qué Dios te bendiga!