jueves, 27 de febrero de 2014

"MIENTRAS VIVA...."

Hola... ¡Qué la paz de Dios reine en tu vida y en tu hogar!
Hoy me voy a introducir  un poquito en tu intimidad y te voy a preguntar:
¿Estás leyendo la Biblia? ¿Comenzaste tu día orando y adorando a Dios?
¿Pusiste tu vida en sus manos? ¿Cuánto hace qué no le declarás tu amor?
Ayer a la mañana le escribí a mi Jesús,  palabras pintadas de amor que salieron de mi corazón, el cual está  agradecido por lo que Él es. 

Te comparto lo que escribí y deseo que vos también puedas comenzar el día, tomando la decisión de rendirte ante su presencia a pesar de....



Voy a adorarte mientras viva.
Voy a derramarte el alma y mi ser.
Voy a coronarte con mi alabanza.
Y a declararte cuánto te amo a Tí.
 
Voy a adorarte mientras viva.
Mi Jesús amado, la Rosa de Sarón.
Voy a perfumarte con mi alabanza.
Y a invitarte cada día que vivas en mi.
 
Porque mi ser te necesita.
Porque eres todo para mi.
Porque con amor eterno me has amado.
Hoy yo te rindo mi corazón a Tí.
 
Con toda mi pasión para Jesús: Tere.
 
2 de Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 
 
Debemos cada día vivir en santidad y obediencia a Dios.
Debemos poner nuestra vida a cuenta con Dios, tomar la decisión personal de seguirle, en obediencia, bajo su buena voluntad.
 
¿Se contaminó tu carne y tu espíritu?
 
Si es así, hay que limpiarse de esa contaminación, buscando la santidad en el temor de Dios. Y para eso tenés que arrepentirte de tus malos caminos, tenés que poner tu vida a cuenta con Dios, tenés que recurrir a Jesús, tenés que leer la Biblia, tenés que orar, apartarte de todo lo malo que te rodea, llenarte de la presencia del Espíritu Santo y además buscar una Iglesia en la que puedas asistir y te puedan guiar, aconsejar y escuchar la Palabra de Dios y habitar en armonía con los hermanos adorando y alabando al único Dios vivo y verdadero.
Parecen muchas cosas... ¿verdad? Pero cuando hemos tenido un encuentro personal con Jesús, invitándolo a reinar en nuestro corazón, cuando estamos enamorados de Él, nada es mucho, sino por el contrario, todo lo que hagamos es poco para agradecerle que haya dado su vida en la cruz para nuestra salvación.
 
Con cariño: Tere.
 
¡Qué Dios te bendiga!