jueves, 16 de enero de 2014

"CUANDO DEJAMOS DE ADORAR A DIOS..."

Cuando un mal diagnóstico viene a nuestra vida, cuando los problemas nos acosan cada día, cuando de repente alguien dice sobre nosotras una mentira, cuando nos sentimos solas en el medio de una noche oscura y fría.... cuando todo eso y mucho más viene a nuestro corazón, el diablo consiguió que dejemos de adorar a Dios.

He pasado por tantas situaciones difíciles en mi vida, y en muchas de ellas quité los ojos de Dios y los puse sobre aquella dificultad; entonces la ansiedad invadió mi alma, mi cuerpo temblaba en la oscuridad y mi corazón atesoraba un desánimo cada vez mayor.

Es ahí cuando el Espíritu Santo habla a mi corazón y me dijo:

__Tere, has dejado de alabar a Dios, has dejado de levantar tus brazos al cielo y alabar, has dejado que te roben la fe y la esperanza, estás perdiendo el primer amor en Cristo Jesús.

Entones, caigo de rodillas, postrada en su presencia y con gemido profundo le pido perdón a Dios. No quiero perder su presencia, no puedo vivir sin Dios, Él es mi aliento de vida, es mi motor.

Cuando dejamos de adorar a Dios, el temor invade nuestro corazón, los problemas crecen, nuestro cuerpo se envejece. Cuando dejamos de adorar a Dios en espíritu y verdad, empezamos a culpar a los demás por nuestra condición actual.

Al dejar de adorar a Dios, al dejar de ponerlo en primer lugar a pesar de.... estamos abriendo  puertas de maldición a nuestra vida, porque cuando quitamos nuestros ojos de Jesús, abrimos puertas de cautividad y su Santo Espíritu no se mueve allí.
Pero gloria a Dios, que cuando nos damos cuenta de lo que nos pasa, enseguida viene a nuestro socorro y rompe los yugos de esclavitud en nuestra vida.

Isaías 10:27 Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción. 
 
Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.


 
Quiero alentar a tu vida, no sé cual sea la dificultad que estás atravesando, pero quiero invitarte en este día, a que entregues en las manos de Jesús todo aquello que está agobiando tu alma, oprimiendo tu mente, enfermando tu físico y haciendo sangrar tu corazón.

El adorador, no mira las circunstancias, sino que pone sus ojos en Jesús y mira con los ojos de la fe, sabe que Dios está atento a su clamor.
 
Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio,
y se sentó a la diestra del trono de Dios. 
 

Sé lo que es sentirme derrotada y ver la mano de Jesús rescatando mi vida del hoyo.
Y sé lo que es levantarme como guerrera en fe, en intercesión, confesando y declarando la Palabra de Dios, arrodillada allí en mi cuarto, clamando por la presencia del Espíritu Santo.

 
No bajes los brazos, no te desanimes, no dejes de mirar a tu salvador, poné tu vida a cuenta con Dios, comenzó otra vez a leer la Biblia, a orar, a llenarte de su presencia y verás que las cadenas que te atan se rompen, en el poderoso nombre de Jesús.

San Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 
4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 


!Qué hoy puedas levantar tus brazos al cielo y declarar con todo el corazón, estos textos del Salmo 103!!
 
Salmo 103:1 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
103:4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
103:5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.

 

Una vida que vive bajo autocompasión, que no perdona, que se enfoca solamente en todo lo negativo, que piensa que Dios no le ama, que su pasado le acusa, que vive delegando la culpa en los demás en vez de mirar su propia vida y hacerse cargo de sus actos, etc. Esa vida, ha dejado ya hace rato de adorar a Dios.

En este día, que le puedas decir al igual que le dije yo aquel día en el estaba comenzando a dejar de adorar a Dios...

__ Señor te alabo, te adoro, sos mi salvador, mi sanador, mi vida es para Tí, te necesito, perdona mis pecados, lléname de tu presencia Espíritu Santo. Perdón por haber puesto mi mirada en la situación que me rodea y así te dejé de adorar, me vuelvo a Tí en esta hora y te reconozco el único Dios,  que merece recibir adoración. Renuncio a toda ansiedad y declaro que tu Palabra se cumplirá en mi vida.
Señor, me deleito en Tí, buscando tu rostro en oración dejando que tu presencia restaure mi corazón, mi alma y mi físico.
Te adoro Señor, sos precioso, sos hermoso, gracias señor, te amo por lo que sos y no por lo que me das. Te amo Señor y es tu Espíritu Santo el que me eleva a las alturas y me hace ver con los ojos de la fe, que vos sos el único Dios experto en resolver mis imposibles.


San Lucas 1:37 porque nada hay imposible para Dios.
 
Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en Él; y Él hará.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!