martes, 7 de enero de 2014

¡CONFORME A TU VOLUNTAD... SEÑOR AMADO!


!Hola!! En Buenos Aires estamos pasando unos temperaturas tan, pero tan elevadas, que están ocasionando que muchas veces nos quedemos sin luz, sin internet, a veces sin agua, etc. Por la falta de energía eléctrica, no puedo estar muy activa para contestar algunos correos que me envían, pero desde luego estoy orando por cada petición.

Poco a poco estaré contestando a cada mensaje, pero quiero animarles a que sigamos confiando y pidiendo con fe, porque tenemos un Dios grande, muy amoroso, experto en resolver nuestros imposibles. ¡Él nos ama!!

Esta mañana estaba mediando sobre el libro de San Juan y el de 1 de Juan; y sentí la necesidad de escribir sobre un versículo específico; vení acompañame y leamos juntas....

1 de Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye.
5:15 Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
 


¡Cuánto tocó a mi corazón esta palabra!! Me da paz tener mi confianza puesta en Jesús y además saber que sus oídos están atentos a mis oraciones.

Después que leí este pasaje bíblico, esta oración salió de lo más profundo de mi corazón:

Amado Dios, en el nombre de Jesús, te pido que tu Espíritu Santo me ayude a orar conforme a tu voluntad.
Señor Tú conoces las peticiones de mi corazón, y yo necesito tener victoria en ellas, por favor entiendo que recibiré conforme a tu voluntad. Dame sabiduría espiritual para poder orar como me conviene, te ruego Espíritu Santo que traigas a mi corazón la oración del Padre, porque así podré orar conforme Dios tenga para mi y mi hogar. Amén.

Cuando tenemos peticiones específicas, que humanamente pareciera que ya tiene que estar la respuesta para nosotros, allí es el punto donde nuestras emociones se alteran. Nuestra carne no quiere esperar, quiere todo al instante.
Por eso es tan importante que cada día meditemos en la Palabra de Dios, que tengamos nuestro momento de oración, de intimidad con El Espíritu Santo; porque es allí cuando morimos a nuestra carne, es importante entender que la Palabra de Dios nos trae libertad, nos enseña, nos exhorta, nos capacita, nos revela el plan perfecto de Dios para nuestras vidas.

Buscar de Dios y tener una relación personal con Él debe ser nuestra prioridad.
No podemos vivir menospreciando la cruz de Cristo, Él pagó un alto precio con su vida por la nuestra.
Tenemos al poderoso Espíritu Santo aquí en la tierra intercediendo con gemidos indecibles por nosotros, Él nos da poder para vencer en Cristo Jesús, Él rompe los yugos de esclavitud y nos revela la voluntad del Padre.

El diablo quiere que vivamos derrotados, sin fuerzas, desanimados, sin fe, sin esperanza, enfermos, deprimidos, con problemas laborales, familiares, personales, etc. Pero Jesús lo venció en la cruz y por medio de Cristo tenemos autoridad para levantarnos en fe y echar de nuestra vida y familia toda artimaña de satanás.

Y puedo hablar así, y compartirles todo esto, porque sé lo que es pasar por luchas, por pruebas, por desiertos, sé lo que es qué mi fe sea probada a fuego. Pero sería injusta con Dios, si diría que todo es prueba y lucha, cada día tengo que aprender a deleitarme en Dios a pesar de... sabiendo que Él a su tiempo y bajo su voluntad concederá la petición de mi corazón. La relación con Dios hay que alimentarla día a día, allí, en cada nuevo desafío.
Mi gozo está puesto en Cristo, aprendí y estoy aprendiendo que en el medio de las dificultades el gozo de saber que Jesús pagó un alto precio por mí, me fortalece.

San Juan 10:9 Yo soy la puerta; el que por Mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 
10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 
10:11
Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 


Cuando estamos pasando por luchas y pruebas, y leemos estos tres versículos, muchas veces nos enfocamos solamente en ....El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; y andamos llorando por los rincones, entrando en una gigante autocompasión, creyéndole al diablo y sintiendo que ya no hay esperanza, porque satanás nos está destruyendo.
¡Mentira!!!! Por favor levantemos nuestros corazones en fe y detengamos nuestra mirada por un momento en los otros versículos.

Jesús se ofrece como la única puerta para entrar y obtener salvación, vida eterna, sanidad, descanso, paz, amor, etc. Él vino para que tengamos vida y vida en abundancia, Él es el pastor de ovejas, nunca el pastor abandona a sus ovejitas, Él deja las noventa y nueve tan solo para ir a buscar una, aquella que se ha perdido.
Él dio su vida en la cruz por vos y por mí. Jesús es fiel!!!

Debemos entender que la Palabra de Dios nos alerta en cuanto a las intenciones de satanás, en cuanto a querer destruir nuestra vida, hogar y todo lo que poseemos. Pero si nosotros vivimos conforme a la voluntad de Dios, por medio de Cristo Jesús tenemos autoridad en Él para derribar toda artimaña del diablo y en especial debemos saber que somos más que vencedores en Cristo Jesús.

Por experiencia personal, puedo decir, que cuando dejo de poner mi mirada en Dios, automáticamente mi fe decae y todo lo que me rodea comienza a parecer ante mis ojos como enormes gigantes.
Pero enseguida me doy cuenta a través de la Biblia y de buscar a Dios en oración, lo que me está pasando, y es allí que oro enseguida, renunciando en el nombre de Jesús a todo lo que entró a mi corazón y vuelvo a llenar mi vida de la presencia del Espíritu Santo de Dios.

No entremos al año 2014 con los mismos temores, angustias, problemas, etc. que el año pasado.
No le creamos a satanás sus mentiras, nosotros tenemos de nuestro lado al León de la Tribu de Judá, nuestro poderoso Jesús.

Y en especial quiero decirte,  que no entres a este año 2014 con los mismos pecados de siempre, es momento de dejar de adulterar, fornicar, mentir, etc. hay que vivir en santidad, porque sin santidad nadie verá a Dios.

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!