martes, 17 de diciembre de 2013

"ESTA MAÑANA EN LA REUNIÓN DE DAMAS DE LA IGLESIA"

Esta mañana, Dios me dio el privilegio de llevar su Palabra a un grupo hermoso de mujeres, de la iglesia la cual congrego.
Pasamos un momento hermoso adorando a Dios y su presencia estuvo con nosotras allí.
Les comparto la poesía que El Espíritu Santo puso en mi corazón hace unos días atrás para que llevara hoy y les dejo parte del mensaje, espero les sea de bendición.

“Amarte en Mí presencia…”

 

Amarte en Mi presencia cada día anhelo.
Tocar tu corazón y darte mi renuevo.
Amarte y transformarte.
Amarte y abrazarte.
Saciarte con mis fuentes.
Llenarte de mi unción y de mi aceite.
 
Porque Yo Soy Dios poderoso.
Rey de Reyes y Majestuoso.
Levantá tus brazos en este día.
Y llénate de Mí porque Yo Soy tu vida.

 
Y llenaré tu ser de mi favor y mi presencia.
Y te sanaré con mi mano de providencia.
Te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Y soplaré de mi aliento el que te da vida.

 
Y sanaré una a una tus heridas.
Sanaré tu entrar y tu salida.
Sanaré tus enfermedades.
Y te rodearé con mi favor.

 
Porque Yo Soy, Dios fuerte y poderoso.
Soy Rey de Reyes y Majestuoso.
Jesús tu Salvador.
 ¡Qué Dios te bendiga!
 




En la presencia de Dios
Junto a su favor y al Gran Yo Soy

 
Amarte en Mi presencia cada día anhelo.
Tocar tu corazón y darte mi renuevo.
Amarte y transformarte.
Amarte y abrazarte.
Saciarte con mis fuentes.
Llenarte de mi unción y de mi aceite.
 
Cuando estamos en la presencia de Dios, allí en la intimidad, Él nos sana el alma, el corazón y nos trae paz y renuevo. Él nos promete amarnos, transformarnos, saciar nuestra sed con sus fuentes y nos llena de la unción del Esp. Santo, dándonos así poder para vencer.
El aceite es una de las representaciones del Espíritu Santo, antiguamente se usaba  para ungir a los sacerdotes, para ungir los utensilios del tabernáculo, para cubrir a las ovejas para protegerlas de las moscas, también se ungía a los enfermos para sanidad, se usaba como combustible en las lámparas  y  para perfumar y agasajar al huésped. Salmo 23:5
Cuando vamos a la presencia de Dios en oración todas estas cosas se ponen en manifiesto en nuestra vida. Dios nos abraza, nos unge, nos renueva, nos sana, nos perfuma, nos da dones, nos protege del mal, etc.
 
 
Porque Yo Soy Dios poderoso.
Rey de Reyes y Majestuoso.
Levantá tus brazos en este día.
Y llénate de Mí porque Yo Soy tu vida.
 
Jehová significa Yo Soy,  (Dios es nuestro creador) es uno de los nombres que está representado en el borde del  manto de Jesús. 
 
Dios es por sobre todas las cosas y se nos presenta como el Gran Yo Soy.
Y nos invita a levantar nuestros brazos, porque es un símbolo de rendirnos ante su majestad, es una actitud de humildad y de entrega.
Dios siempre ve la actitud de nuestro corazón y siempre nos llena de su presencia cuando le clamamos porque Él es la vida.
 

 
Y llenaré tu ser de mi favor y mi presencia.
Y te sanaré con mi mano de providencia.
Te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Y soplaré de mi aliento el que te da vida.
 
Cuando nos rendimos a Dios siempre su favor nos envuelve.
Favor (varias traducciones hebreas): Gracia, bondad, delicias, buena voluntad, inclinarse en bondad hacia algo inferior.  etc.
**El Favor de Dios es la influencia que Dios ejerce sobre los hombres y las circunstancias para abrirnos camino donde no lo hay y para destrabar las puertas que estaban cerradas para que pasemos por ellas. Es el poder de su gracia ayudándonos a alcanzar los anhelos que hay en nuestro corazón. (Marco Barrientos)
 Salmo 5:12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;
Como con un escudo lo rodearás de tu favor
 
Hechos 2:46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
2:47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
 
 
La gracia de Dios es gratis, la recibimos por medio de Jesucristo, el favor tiene un precio, hay que pedirlo, hay que humillarse, hay que creerlo, hay que pasar tiempo a solas con Dios.
Debemos pedir a Dios que su favor nos abra puertas, nos de sabiduría,  etc. Porque por gracia ya tenemos en Cristo Jesús todas las bendiciones, debemos tomarlas y debemos clamar a Dios que su favor nos llene y nos abra caminos, para conquistar.
La Providencia Divina es el medio por el cual Dios gobierna todas las cosas en el universo. Dios tiene el control total y absoluto de todas las cosas.
Salmo 103:19 Jehová estableció en los cielos su trono,
Y su reino domina sobre todos.

 
 San Mateo 5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
 
 Gálatas 1:15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, 
 

       Y sanaré una a una tus heridas.
Sanaré tu entrar y tu salida.
Sanaré tus enfermedades.
Y te rodearé con mi favor.


Cada herida nuestra tiene un por qué, algo nos pasó, algo provocó eso en nuestro interior y Dios no hace un Max Combo y toma todo nuestro dolor y nuestro sufrimiento. Por eso nos dice que sanaré una a una tus heridas, porque su Espíritu Santo comienza a trabajar en nosotras, aún en lo más profundo de nuestro corazón, donde ya pensábamos que ciertas cosas estaban olvidadas o superadas.
Quizás el dolor, la falta de perdón, la culpa, el orgullo, el temor, etc. son heridas que están guardadas en tu corazón y hoy Dios se nos presenta como El Gran Yo  Soy, quien tiene todo el tiempo, todo el amor, todo el deseo de sanar una a una, en el poderoso nombre de Jesús aquellas circunstancias que nos han herido y que no nos dejan avanzar.
 
 
Salmo 103:2 Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
103:4 El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias

 
Hay que tomar la decisión personal de confiar en Dios, de creer en Él y de buscarlo a pesar de cualquier situación. Hablarle a nuestro interior, ponernos de pié por dentro y reconocer que quien tiene todos los beneficios, quien tiene el poder para perdonar nuestros pecados, quien sana nuestras dolencias, quien nos saca de la desesperación, es Jesús. Y por ende, el favor de Dios nos rodea y sus misericordias nos siguen.
 
Salmo 121:7 Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
121:8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre
 
Porque Yo Soy, Dios fuerte y poderoso.
Soy Rey de Reyes y Majestuoso.
Jesús tu Salvador.
 
 
Si  les tuviera que dar explicación de quién soy yo, con tan solamente decir que Yo Soy nos les dice nada, aún si les diría... yo soy Tere, tampoco les habla nada de mí, porque soy un ser limitado, que tengo una historia y me tengo que dar a conocer.
Pero sin embargo Dios no es así, Él es infinito, es el creador, todo fue echo por y para Él. Dios solamente puede decir... Yo Soy!!
Y ante tal declaración todos quedamos mudos, hasta las piedras entienden quién es Dios.
Éxodo 3:13 Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?
3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.

 
En el evangelio de San Juan hay 14 declaraciones de Jesús diciendo “Yo Soy”. Voy a nombrar tan solo algunas:
Yo Soy el pan de vida.  San Juan 6:35
Yo Soy la luz del mundo. San Juan 8:12
Yo Soy del buen pastor. San Juan 10:11
Yo Soy el camino, la verdad y la vida; San Juan 14:6
Yo Soy la vid verdadera. San Juan 15:1
Yo Soy la resurrección y la vida. San Juan 11:25
 
San Juan 11:25 Le dijo Jesús: Yo Soy la resurrección y la vida;
el que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá.
11:26 Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente.
¿Crees esto?
 
 
En esta Navidad, tenemos al gran Yo Soy que se nos presenta por su sacrificio en la cruz como nuestro Salvador divino, si creemos en Él tenemos vida eterna y todos sus beneficios.
Tenemos por medio del gran Yo Soy, todas la bendiciones por gracia.
Y tenemos por medio del Gran Yo Soy, toda la autoridad para clamar por el favor de Dios sobre nuestra vida, nuestra familia y todo lo que hagamos.

Hoy Jesús se presenta a tu vida para resucitar aquellas situaciones que sentís están muertas, que son un imposible para tus ojos, pero que te dice al igual como le dijo a Marta ante su hermano Lázaro ya muerto... Yo Soy la resurrección y la vida...... ¿Crees esto? (San Juan 11:25-26)
 
Con cariño: Tere.