viernes, 8 de noviembre de 2013

"UN MANANTIAL"

   



Manantial: Es el nacimiento de las aguas,  es una fuente natural de agua que brota de la tierra o entre las rocas.


Me puse a pensar y obviamente a analizar los dichos de mi boca, me recordé las veces que no parecía salir de mis labios un manantial de vida, ya que me encontraba quejándome por algo o por alguien. 
El manantial me habla de renuevo, de vida, de un fluir constante de la presencia de Dios y como su hija debo dar frutos de bendición.

Pero a veces terminamos pareciendo un pozo con agua estancada, donde al abrir nuestra boca damos un olor a podrido y perdón por el término y no es porque no nos lavemos los dientes, ja,ja, sino que de lo que está el corazón habla la boca.

San Lucas 6:45
El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno;
y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo;
porque de la abundancia del corazón habla la boca.
 
Le pedí al Espíritu Santo que trajese a mi memoria aquellas veces que he actuado como necia, con palabras tal vez hirientes, o mal expresadas, o negativas y de queja, etc.

Cada vez que discutimos, nos enojamos, criticamos, etc. estamos actuando como impíos y no como hijos de Dios.
Tenemos un gran desafío en este día, debemos evaluar por medio de la Palabra de Dios y a través del Espíritu Santo cómo está nuestra vida, si de nuestro interior brotan los ríos del Espíritu o tal vez hemos cambiado ese manantial por aguas amargas que nos llevan a vivir en derrota, crítica, queja, culpa, falta de perdón, amargura, incredulidad, discordia, discusiones, etc.

 
Oremos:
Padre Dios te pedimos en el nombre de Jesús que perdones nuestros pecados, te rogamos que la presencia del Espíritu Santo nos inunde en este día y saque a la luz todo lo oculto que está en nuestro corazón.
Queremos que de nuestro interior broten tus ríos, queremos tener tu manantial de vida y poder así reflejar tu presencia y tu santidad.
Renunciamos en el nombre de Jesús a toda palabra de violencia, de queja, de derrota, de pelea, de discordia, etc. y declaramos que llenaremos nuestro corazón de Tí.
Amado y poderoso Dios cubrimos nuestra vida, la de nuestra familia y todo nuestro hogar con la sangre de Cristo Jesús y declaramos que tu presencia nos llena ahora, transformando nuestro ser.
Te amamos y te necesitamos, he aquí nuestra vida rendida a tus pies, has tu voluntad en cada petición. Amén.

Con cariño Tere.

!Qué Dios te bendiga!