jueves, 3 de octubre de 2013

"UN PERFUME QUE LLEVA TU NOMBRE"

!Hola!!  !Qué Dios te bendiga!                                       
Estaba pensando que cada mujer tenemos nuestra fragancia personal, somos como las rosas, que aunque cierres tus ojos, sabés que allí están por el aroma agradable que destilan.
Y es mi deseo en este día, que tengamos todas en común la fragancia divina.
 
Cerré mis ojos en esta mañana he imaginé nuestras vidas cuan perfume costoso derramado a los pies de Jesús.
Imaginé cada día yendo a su presencia y perfumar con nuestro corazón el trono de Dios.
 
 
 
San Juan 12:3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos;
y la casa se llenó del olor del perfume.

Perfume de nardo puro: Era un valioso aceite de gran fragancia sacado de las raíces secas de la planta herbácea conocida como nardo.
Por el alto costo ya que se importaba de la India, en envases de alabastro, el nardo se utilizaba solo en ocasiones especiales.

No sé vos, pero yo  quiero ser como María de Betania, que sorteó todos los obstáculos, que no le importó lo que los demás decían, que ninguna circunstancia la detuvo, sino que su única meta era llegar al Maestro y ungir con el perfume más caro, todo su ser.
Yo quiero derramarle a Dios en este día,  el  perfume que está en mi corazón,

Quienes hemos recibido a Jesús como nuestro Salvador (San Juan 3:16), hemos sido compradas con el precio más alto y nuestra vida es aroma grato ante Dios.
No te menosprecies, porque tu vida es un bello frasco, lleno del perfume más caro, comprado al más alto precio, pagado con la sangre divina de Jesús.
Y hoy debés animarte a derramar ese frasco, ese perfume de nardo, esa aceite de adoración a los pies de Cristo, en adoración.

Cuantas veces debido a las circunstancias de la vida, sentimos que somos poca cosa y pensamos que no tenemos nada para dar.
Y muchas veces el entorno, aquellos enemigos espirituales que se levantan, intentan robarnos el gozo, haciéndonos creer que nuestro frasco está vacío, que nuestra vida no tiene nada para perfumar.

Hoy, quiero invitarte querida mujer, a que vayas a la presencia de Dios y al igual que lo hizo María de Betania, abras tu corazón y derrames tu perfume de adoración, porque tu fragancia para Dios es bella y Él te necesita para perfumar con tu vida, la vida de los demás.
 
 
 
Dios desea que tu vida huela a la Rosa de Sarón.

Cantares 2:1 Yo soy la rosa de Sarón,
Y el lirio de los valles.

 
Jesús es la Rosa de Sarón y ese perfume está en tu corazón, anímate a darlo, anímate a disfrutar su presencia y déjate usar por Dios.


 Señor... Padre Dios, en el nombre de Jesús en este día, venimos ante Ti, como lo hizo María de Betania, venimos a postrarnos ante tu majestad, con nuestra vida derramada ante tu presencia, te entregamos nuestro corazón, deseando que nuestro perfume sea de olor grato ante tu altar.
Recibe hoy nuestra vida, nuestra adoración  y te rogamos que llenes con tu aceite de la unción todo nuestro ser.
Te pedimos que el perfume de la Rosa de Sarón, el perfume de Nuestro Amado Jesús envuelva hoy nuestra vida y nuestro hogar.
Te amamos. Amén.

Con cariño: Tere.