miércoles, 23 de octubre de 2013

"FE..... UNA PALABRA MUY CORTA PERO EN LAS MANOS DE DIOS TE LLENA DE PODER"


Para todo en la vida necesitamos movernos por fe, la fe mueve la mano de Dios a nuestro favor.
Tenemos en la Biblia 365 veces la palabra no temas, o sea que para cada día del año Dios nos deja un no temas.
El temor nos roba la fe, es acción que nos lleva a retroceder; la fe es acción también pero nos lleva a lo sobrenatural, a tomar allí nuestra victoria, nos lleva a crecer y a recibir las bendiciones de Dios para nuestra vida y familia.

¡Cuánto tocó a mi vida esta palabra....Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios!

Debemos llenarnos de la Palabra de Dios, la cual transforma nuestra mente, nos renueva, nos eleva y nos lleva a creer y a tomar lo que Dios tiene para nosotros.
Y allí en esa lectura de la Palabra de Dios, pedirle al Espíritu Santo que nos de sabiduría para conquistar en oración, con nuestra fe, lo que Dios tiene para nosotros.


San Juan 17:17 Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad. 

Hebreos 11:1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 

San Lucas 17:6 Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

La fe no falla, Dios es fiel y la fe viene directamente del cielo, del corazón de Dios.
La fe es sobrenatural, hay que cultivarla, viene del cielo y transforma lo natural en nuestro milagro.
Nuestras obras puestas en la Palabra de Dios hablan de nuestra fe.

Santiago 2:17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
 



San Maracos 11:22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. 
11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
11:24
Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. 


Lo que declaramos y decimos tiene que estar relacionado con la Palabra de Dios.

¿Qué estás diciendo, qué estás confesando y/o hablando?

No nos olvidemos que de la abundancia del corazón habla la boca.

San Lucas  6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.6:46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? 

Debemos tener cuidado de no confesar duda, incredulidad y temor.
Cada día debemos presentarnos ante la presencia de Dios y pesar por medio de su Espíritu Santo a través de su Palabra divina, lo que está gobernando nuestro corazón.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. 

Pongamos hoy nuestros ojos en Jesús, porque Él es el autor de la fe y al poner nuestra mirada en Él, el Espíritu Santo comienza a activar en nosotros confianza, comienza a llenarnos de poder para vencer y creer.

En la Biblia están todas las promesas que Dios tiene para nosotros, Él tiene pensamientos de paz y bienestar, sus caminos son de bendición para nosotros, Él quiere obrar hoy a nuestro favor, solamente debemos creer, debemos poner nuestros ojos en Él.

 
 
No digamos que no tenemos fe, sino vayamos a la presencia de Dios, clamemos por la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida y llenemos nuestra mente y nuestro corazón de la Palabra de Dios.

Dios siempre mira nuestro corazón, no importa como actúan los que te rodean, vos tenés que examinar tu vida a la luz de la Palabra de Dios y atreverte hoy a conquistar por medio de la fe tu milagro.
No dejes que nadie, ni nada te robe la bendición, corré por tu milagro, corré a la presencia de Dios por un nuevo día lleno de su bendición.

Hay que poner nuestra vida cada día a cuenta con Dios y si no conocemos lo que Él nos dice en su Palabra, cómo vamos a cambiar, cómo vamos a pedir, cómo vamos a orar con sabiduría.
Hay que relacionarse con Dios, Él nos ama, es un Padre bueno, un Padre que da amor y bendición, pero también un Padre que demanda obediencia y santidad.




Con cariño: Tere.