miércoles, 25 de septiembre de 2013

"NO LLORES... ÉL SE ACERCA A TÍ"

Hola.... ¿Cómo están hoy?
Seguramente que bien.

Esta mañana mi corazón fue conmovido al leer la historia de una mujer que siendo viuda, ahora le tocaba enterrar a su único hijo.
!Qué fuerte!!! ... ¿Verdad?
Les pido que me acompañen en leer juntos....


 
 
San Lucas 7:11 Aconteció después, que Él iba a la ciudad que se llama Naín,
e iban con Él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.
7:12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda;
y había con ella mucha gente de la ciudad.
7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 
7:14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron.
Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 
7:15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar.
Y lo dio a su madre. 
 
 
Todos hemos tenido o tenemos en la vida momentos en los que lloramos por alguna situación que viene a nosotros trayendo temor, destrucción, enfermedad, desunión y quizás muerte.
A leer este pasaje de la Biblia, pensaba en el profundo dolor de esta madre.
Es como si pudiera sentir su angustia que sale desde el gemir agudo de sus entrañas.
Esta mujer viuda, la cual ya había pasado por el calvario de perder a su esposo; ahora la vida volvía a pintar sus días de colores oscuros y amargos al perder a su único hijo.
Me impacta leer el versículo ... 7:13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 
 
Quiero decirte que en donde estés, Dios está viendo tu dolor y se compadece de Ti. Y al igual que se presentó en el camino de esta mujer, llegando en el momento más inesperado y dando vida a lo que había perdido; así hoy lo hace contigo.
Jesús tiene todo el poder para tocar nuestra vida, nuestro matrimonio, nuestra familia, nuestros hijos, nuestro trabajo, nuestro andar diario y dar vida a aquello que está muerto naturalmente y resucitarlos allí en las alturas, en dónde se mueve su poder sobrenatural.
 
Luego de leer esta Palabra,  le escribí a Dios con todo mi corazón....
 
 
 
Amado Dios...
En este día en el nombre de Jesús te pido...
Que por favor des vida a lo que el enemigo nos robó.
Restaurá las familias, cada vida y cada corazón.
Tocá Jesús con tu presencia toda necesidad.
Porque en tu nombre se disipa toda adversidad.
Y sé que por medio de Ti...
Se llenará de gozo nuestro corazón.
Por eso en este día Espíritu Santo...
He aquí nuestra vida...
¡Llénanos de tu unción!!
 
Tere.
 
Y luego de escribir estas palabras, este texto vino a mi corazón...
 
San Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir;
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 

Hay vida abundante en Cristo Jesús y aunque a veces estemos pasando duras pruebas, siempre debemos aferrarnos a la Palabra de Dios, no debemos dejar de orar y de buscar cada día la presencia del Espíritu Santo.
Y cuando acabe todo, miraremos nuestra vida y veremos cómo hemos crecido en fe, cómo Dios se ha glorificado en diferentes situaciones.
Y eso hará que nos levantemos y declaremos las virtudes de aquel que nos sacó de tinieblas a luz y nos hizo más que vencedores por medio de su sacrificio en la cruz.
No hay nadie que ocupe su lugar, no hay intermediario entre Dios y los hombres, Jesús es el camino, la verdad y la vida y nadie va al Padre sino es por Él. (San Juan 14:6)

Con cariño: Tere.