lunes, 12 de agosto de 2013

"NADA MEJOR QUE PARA UN LUNES... EL SALMO 91"

Hola mis amadas amigas, esta mañana como lo hago al comenzar cada día, estuve leyendo la Biblia, la poderosa Palabra de Dios.
Estuve meditando en el libro de Salmos y cuando leí el Salmo 91, sentí la necesidad de volverlo a leer y luego me arrodillé en el piso, incliné mi rostro y levanté mis brazos al cielo deseando que la presencia de Dios tocara mi vida y mi hogar.
Y desde lo profundo de mi ser le di gracias a Dios por su fidelidad y amor, le dí gracias por darnos a su Hijo Jesucristo para salvación y perdón de nuestros pecados y le clamé para que el maravilloso Espíritu Santo llenase mi vida, mi casa, mis hijos y a quienes lo necesiten.
Siempre oro a Dios para que bendiga a mis hijos, a mis futuras nueras y a mi descendencia, declaro bendición y santidad sobre ellos.
Luego le consagré esta semana y  este mes de agosto a Dios, le entregué todas mis preocupaciones, le adoré con todo mi corazón y me puse de pié sabiendo que veré su gloria sobre mi vida, mi hogar y sobre cada petición que me envían.

 
!Qué en esta semana tomemos la decisión de habitar en su presencia, buscándole en oración, de todo corazón, con una actitud de humildad y amor!
!Qué Dios sea nuestra esperanza, que confiemos en su poder y majestad!
Tenemos que tener la plena seguridad que si le buscamos de todo corazón, Él siempre nos oye y nos libra de nuestra angustia y nos lleva a vivir un estilo de vida superior en Jesús.
 
 
Salmo 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
91:2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
91:3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
91:4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
91:5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
91:6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
91:7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
91:8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
91:9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
91:10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
91:11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
91:12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
91:13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
91:14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
91:15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
91:16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

Padre amado, es en el nombre de Jesús que te pedimos perdón por todos nuestros pecados y venimos a tu presencia para rogarte que tu Espíritu Santo nos llene en este día.
Te entregamos esta semana que comienza, te consagramos todo el mes de agosto, para que tu paz, tu salvación, tu sanidad, tu restauración, tu liberación, tu unción, tu presencia y tu protección, alcance nuestra vida, nuestro hogar, nuestra familia toda y a cada una de las personas que lo necesitan.
Te pedimos que aumentes nuestra fe y nos comprometemos como tus hijos a vivir en obediencia y en santidad conforme a tu Bendita Palabra.
Te lo rogamos en el nombre de tu hijo amado Jesucristo. Amén.
 
Con cariño: Tere
 
!Qué Dios te bendiga!