miércoles, 5 de junio de 2013

"DE LA RUTINA Y LA FRUSTACCIÓN ....... AL GOZO DE DIOS EN EL CORAZÓN..."

Como amas de casa, puede ser muy frustrante y rutinario tener que limpiar, cocinar, lavar, planchar, etc. y millones de etc. más, cuando estamos atravesando algún problema o el simple motivo de no encontrar un lugar en la vida.         Todo esto puede ser una carga pesada y desalentadora si  nuestro  corazón lleva cada día la ansiedad, la culpa de las cosas no hechas y mucho peor si  la falta de perdón está destrozando el corazón y alguna relación interpersonal.
Nuestras actitudes y nuestras emociones afectan nuestra manera de vivir y trato de manera seguida en mi blog de citar el texto bíblico de 1 de Pedro 5: 6-7, tal vez porque me suele pasar de estar obrando con fe y de repente la ansiedad por una respuesta no contestada o por una situación adversa que me toca vivir, viene y trata de apoderarse de mi corazón, mi mente y por ende afecta mi físico.

Vamos a ver juntas de qué tratan estos versículos:

1 de Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios,
para que Él os exalte cuando fuere tiempo;
5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él,
porque Él tiene cuidado de vosotros.


Muy a menudo se menciona  este texto bíblico, se habla de echar toda la ansiedad sobre Dios, porque Él nos ama y nos cuida y nos quiere ver bien. Bárbaro, yo también pienso de esa manera, pero no podemos obviar el versículo 6, en dónde nos enseña que debemos humillarnos ante la presencia de Dios, ese es el primer paso que tenemos que llevar a cabo si estamos bajo presión de una fuerte ansiedad.

Esta mañana le decía a mi Dios:

__ Señor estoy esperando tu respuesta sobre esta situación, pero me doy cuenta que la ansiedad viene a mi vida tal vez cuando menos me lo espero, como cuando estoy limpiando o cocinando.
Señor yo la renuncio de mi vida en el nombre de Jesús y me levanto en fe declarando que tu presencia me llena y me da paz y gozo.

Pero antes de hacer esta oración, leí la Biblia, me arrodillé, desnudé mi alma y mi corazón ante su presencia y lo reconocí como mi Dios, mi Señor, mi Salvador, mi dueño y mi fortaleza.
Reconocí que lo necesito y que Él es mi todo y que sin Él no soy nada ni puedo hacer nada y por supuesto le rendí alabanza y adoración con letras que salían de mi alma y mi corazón.

Y luego cuando me despojé de la ansiedad, leí el siguiente texto bíblico:

 
San Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en Mí cree,
las obras que Yo hago, él las hará también;
y aun mayores hará, porque Yo voy al Padre.
14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14:14
Si algo pidiereis en mi nombre, Yo lo haré.14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Entonces le dije:

_Dios mío, Papá querido, yo creo todo lo que dice tu Palabra, y es en el nombre de tu Hijo Jesucristo que me levanto en fe, en oración, en clamor a favor de....
Señor yo te amo, mi vida está consagrada a Tí, mi familia es tuya, Padre amado, tus mandamientos guardo cada día, por favor que tu aceite fresco, tu unción, tu Presencia Santa, inunde mi vida, mi corazón y mi hogar.

Luego con fe puse mis manos sobre mi lista de petición, en dónde están anotadas las peticiones no solamente mías sino las que ustedes me envían y oré con fe, oré creyendo que la mano poderosa de Dios estará trayendo salvación, restauración, liberación, sanidad, prosperidad a cada necesidad y a cada familia.

Entiendo que debemos ser rápidas en identificar lo que nos pasa, satanás es muy astuto y nos envuelve rápidamente bajo opresión, temor, culpa, etc.
Pero si nosotras nos sometemos a Dios, con un corazón humilde, reconociéndolo que sin Él no somos nada, que sin Él nuestra vida no funciona, yo sé mis amadas amigas que el corazón de nuestro Padre Celestial es conmovido y movido a misericordia.
Hoy Dios está llamándonos a analizar nuestras vidas a través de su Palabra, la Biblia y por medio de su Espíritu Santo quien saca a luz todo lo oculto.
Hoy Dios nos presenta el sacrificio de Jesús en la cruz y es en su nombre que tenemos autoridad para echar en las manos de Dios toda nuestra ansiedad y todo lo que viene a robarnos la paz y el gozo de nuestra salvación.

Pero no quiero terminar esta entrada, sin mencionar que la falta de perdón abre puertas espirituales de maldad, es necesario que si no podés perdonar vayas a la presencia de Dios y liberes el perdón, ya sea que estés enojada con Dios mismo, con vos misma, con alguna persona o con una determinada situación.
Hay que perdonar, porque si Dios siendo Dios nos perdona a través de su Hijo Jesucristo... ¿Quién somos nosotras para no perdonar y creernos más que Dios?

1 de Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Él mentiroso,
y su Palabra no está en nosotros.
 
En Cristo sí que se puede, aunque todo a tu alrededor se encargue de hacerte ver que no podés, que no vale la pena, que tus fuerzas ya te abandonaron, te regalo este texto bíblico para que lo atesores en tu corazón.
 
 
Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece

Como ya comenté anteriormente en mi blog, muchas veces este pasaje de Filipenses lo transformé en todo lo puedo en Tere.... haciendo todo con mis propias fuerzas, pero llegó el día que me cansé, me agoté, me enfermé y fue entonces que aprendí que es en Cristo obrando en mí, que si yo me meto hago líos, pero si le doy el control a Jesús, Él me fortalece y me saca en victoria. El tema está en saber esperar y despojarnos rápidamente de toda ansiedad y de todo aquello que el Espíritu Santo te esté mostrando que está en tu corazón y que no te deja avanzar para tomar las bendiciones que Dios tiene para tu vida y tu hogar.

Bueno amiga... ahora sí que hacer las actividades diarias de la casa no es frustrante porque cuando llega Jesús trae gozo y paz.
Gracias a que el Espíritu santo con su poderosa presencia está con nosotras, nos dan más ganas de emprender el nuevo día.

!Mirén con qué felicidad estoy haciendo las tareas de mi hogar!!

 


 
 
Sí te encontrás así:
 
 
Decile a Dios esta sencilla oración:
 
Amado Dios reconozco que estoy cansada, abatida, bajo mucha presión de ansiedad y frustración en mi vida.
Padre amado te pido en el nombre de Jesús que perdones todos mis pecados y renuncio ahora a toda falta de perdón que hay en mi corazón, renuncio en Cristo Jesús a toda autoestima baja, a todo temor, a toda angustia y depresión, renuncio a todo lo que viene a robarme la paz.
Espiritu Santo te pido que me llenes de tu presencia, que me ayudes a ser una mujer sabia en Tí. Te necesito para ser mejor hija tuya amado Dios, te necesito para ser mejor mujer, mejor esposa, mejor mamá, mejor ciudadana y poder así también encontrarme por medio de Tí conmigo misma.
Te amo, te entrego el control de mi vida, te declaro que sos mi único Dios y me humillo ante Tí.
Cubro mi vida y mi familia con la sangre de Cristo Jesús. Amén.
 
 

 
Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!