miércoles, 19 de junio de 2013

"CUANDO SE DETUVIERON EL SOL Y LA LUNA"

 
Hola amadas amigas.... Realmente hoy es una mañana más que fría aquí en Buenos Aires, mañana anuncian temperaturas bajo cero, estoy preparando un rico guiso de lentejas para alimentar y cuidar a mi familia.

Sigo leyendo el libro de Josué en el Antiguo Testamento, realmente siento la presencia de Dios tocando mi vida y alentando mi corazón con esta palabra.
 




Josué 10:12 Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas:
Sol, detente en Gabaón;
Y tú, luna, en el valle de Ajalón.
10:13 Y el sol se detuvo y la luna se paró,
Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.


Me impactó ver la actitud de Josué, ese diálogo con Dios, esa obediencia y esa fe que lo motivó a él y a sus guerreros a ponerse en la brecha en oración, intercediendo con fe, ya que tenían que pelear para poseer la promesa.
Me puse a pensar que necesitamos tener esa comunión directa con Dios, para que nos revele y nos de discernimiento en cuanto a aquellos enemigos espirituales que se han levantado en contra de nuestra vida y hogar. Y como siempre digo, debemos ponernos en la brecha a favor de....
El sol y la luna representaban además a las deidades amorreas, eso me lleva a entender que ningún ídolo, ningún mundo espiritual, ninguna circunstancia difícil puede frenar la obra de Dios, porque Él tiene todo el poder para ordenarle que se detengan y se vayan de nuestra vida y familia.
Y además me lleva a analizar que no haya en mi vida nada que yo me incline poniendo la confianza en él y no en mi Señor.

Tenemos autoridad en Cristo Jesús para ordenarle a cualquier situación que se vaya en el nombre de Jesús, no es con nuestras fuerzas sino con su Santo Espíritu y por supuesto nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados y potestades, toda huestes de maldad.

2 de Corintios 10:4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 




Zacarías 4:6 Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos


Efesios 6:11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Pero es interesante observar el siguiente texto bíblico y no pasar por alto esta palabra:

Josué 8:34 Después de esto, leyó todas las palabras de la ley, las bendiciones y las maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el Libro de la ley. 

Esta poderosa palabra nos lleva a analizar nuestra vida, la Biblia es clara, siempre nos enseña de manera sencilla y es imposible no entender que nuestros actos afectan nuestra vida y nuestro hogar; Dios nos da la libertad para elegir bendición si obedecemos su Palabra o maldición si le somos indiferentes y vivimos conforme a nuestra propia voluntad.



Amadas... que en este día nos podamos levantar en fe, en intercesión, que nos podamos poner en la brecha a favor de nuestro hogar y de quien lo necesite.
Le pido a Dios que aumente nuestra fe, para que podamos ordenarle en el nombre de Jesús a cualquier situación que viene a traer destrucción, que se retire de nuestra vida y familia.
No hay sol, ni luna, ni nada, ni nadie que pueda interponerse ante los hijos de Dios. Tenemos un Dios poderoso, amoroso, que siempre está atento a nuestro clamor. Pero también tenemos un Dios que pesa nuestro corazón, que mira nuestra actitud, que busca permanentemente adoradores en espíritu y verdad.
Tenemos un Dios que espera que vivamos en santidad y obediencia a Él.
Quiero levantar tu fe hoy, decirte que no desmayes, que identifiques tu problema y lo pongas en oración ante Dios, que te animes a creer y a vestirte de las armaduras que Dios te da, para así vencer y poder ver con los ojos de la fe.

Ezequiel 22:30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de Mí, a favor de la tierra, para que Yo no la destruyese; y no lo hallé. 

San Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 

El ladrón es satanás, él intenta destruír y robar nuestra vida y familia; pero tenemos a Jesús que lo venció en la cruz, y por medio de ese sacrificio tenemos en Él salvación y vida eterna, tenemos paz, tenemos restauración, liberación, una vida abundante en todas las áreas.

Santiago 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

Esta palabra de Santiago es muy reveladora, someternos a Dios en cuerpo, alma y espíritu, entregando nuestra vida y nuestro corazón a Él; hacer su voluntad y vivir en santidad.... todo eso me garantiza que tengo en Cristo Jesús para resistir al diablo y en el poderoso nombre de Jesucristo tiene que huir.
Resitir, me está hablando de acción, de no dejarme vencer por él, sino de tomar las herramientas que tengo a través de Jesús y con el poder del Espíritu Santo y ponerme en la brecha, sabiendo que nada ni nadie me podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús.

Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Romanos 8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
8:36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; 
Somos contados como ovejas de matadero.
8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!