viernes, 17 de mayo de 2013

!OH NO!!.... TERE OTRA VEZ HABLANDO DE ÉL

Dios les bendiga en este día.

!Qué mañana tan fría!
Hace mucho, mucho frío, ultimamente pasamos de calor a frío, de lluvia a sol, de humedad a más y más humedad, pero que todo esto no nos afecte para disfrutar de todo lo maravilloso que Dios nos brinda cada día.




A veces pienso en muchos de ustedes que me leen y me siguen, quizás se pregunten si no tengo otro tema más que hablar y compartir que no sea siempre de Dios.
Sinceramenten podría contarles de lo mal que cocino, ja,ja, de lo despeinada que me levanto a la mañana, ja,ja, de lo mucho que me gusta pintar mi casa, o tejer al crochet, que me gusta leer, escribir, no sé, tendría muchas cosas que contarles, pero enseguida mi mente y mi corazón se van detrás de Él, del Amado de mi alma, entonces mi pulso se acelera, mi corazón comienza a latir bien fuerte y necesito detener el mundo entero para decirle....


Jesús...
No sé vivir si no te tengo, no sé qué sería de mí sin no estuvieras Tú.
Si en cada día de mi vida no estaría tu presencia Espíritu Santo,
seguramente estaría en un pozo sin saber como salir.
Y recuerdo cuando algunas voces mentirosas quisieron devorar mi vida
y hacerme sentir que todo terminaba para mí.
Pero en el dolor profundo de mi alma, oí el rugido fuerte de un león.
Eras Tú mi Jesús, El León de la Tribu de Judá y gran gozo tocó mi vida
cuando el Espíritu Santo levantó bandera a mi favor.
!Cómo no voy a gritar qué te amo y qué en Tí salva soy!
Si me compraste con tu sangre, me diste vida, salud y salvación.
Te amo con todo el corazón, Jesús amado de mi alma.
Te amo al despertar, al caminar y al acostarme.
Te amo desde adentro, con un fuego que me quema el alma.
Te amo con perfume de alabanza y con profunda adoración.
Te amo y por siempre te amaré, Señor de mi vida, Jesús de Nazareth.
Y como siempre te digo...
Por siempre y para siempre nos une este gran amor.
 
Tu eterna enamorada.... Tere.

San Lucas 24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

Cuando Jesús se presenta a nuestra vida, nos arde de amor el corazón.
Dejá que la presencia del Espíritu Santo te toque hoy, animate y permitite sentir que Jesús está a tu lado, caminando junto a vos, dejá que su presencia te transforme y así tu corazón, va a arder de pasión por Él, vas a poder volver a sentir ese  primer amor en Cristo Jesús.

¿Te animás a decir conmigo?

Padre Dios gracias por darnos a tu Hijo Jesús para que por Él y en Él tengamos salvación y vida eterna.
Jesús amado estamos eternamente enamorados de Tí.
Espíritu Santo queremos conocerte más, por favor que tu presencia nos llene en este día, Padre amado anhelamos adorarte en espíritu y verdad.
Derrama de tu presencia en cada corazón, que nuestra vida sea derramada ante tu majestad con cánticos de adoración.
Amén.


Con cariño: Tere

!Qué Dios te bendiga!