jueves, 9 de mayo de 2013

"DECILES QUE ME ALABEN...."

Hola.... Bendiciones y paz para todos en el nombre poderoso de nuestro amado Jesús.
Esta mañana, estaba meditando en la Biblia, la Palabra de Dios y en un momento sentí en mi corazón que el Espíritu Santo me hablaba estas palabras....
__Tere... deciles que me alaben.
Alabar a Dios en el medio de una dificultad, de una prueba, en el medio de luchas difíciles, de la enfermedad y por supuesto en los buenos momentos también, es algo que he aprendidio y valorado cada día más.
Alabar a Dios, en espíritu y verdad, reconociendo cuanto le necesito y que de Él viene mi socorro lo aprendí y aprendo cada día mientras soy refinada, pasada por fuego, trabajada en las manos del alfarero.
Hoy a la mañana, comencé a sentir estas palabras en forma de canto que salían de mi corazón:

 
Deciles que me alaben con el corazón
Deciles que me alaben con el alma
Que mi oído está atento a todo clamor
Y mi mano está extendida a cada corazón
Deciles que me alaben en espíritu y verdad
Deciles que me alaben en santidad
Que soy Dios fuerte y poderoso
"Yo Soy El que Soy"
 
Luego me postré en oración y le escribí a Dios estas palabras, como ofrenda de mi alabanza, deseando que llegue a su presencia cual bello perfume de adoración.
 
 
 
En este día declaro que te necesito
Que sin Tí no sé vivir
Que Tú eres mi abrigo
Mi esperanza y mi fe están puestas en Tí
Mi Jesús de Nazareth, mi Señor y mi Rey.
Y gritaré a los cuatro vientos que Tú eres mi Dios
Ese Dios bendito que ama a cada generación
Y levantaré mis manos rindiéndote loor
Pidiéndote que me llenes de tu preciosa unción.
Necesito tu presencia poderoso Espíritu Santo
Necesito conocerte cada día más
Necesito de tus ríos, de tu fuente y de tu aceite
De tu lluvia temprana y tardía y de tu majestad.
Te amo por siempre...
Tere.
 
 

En este día no sé cual es tu problema, esa dificultad tan grande que estás viviendo, pero Dios sí lo sabe y está a tu lado con su mano extendida para ayudarte.
Quizás pienses que por mi manera de escribir y de relacionarme con Dios, que por cierto es como la de cualquier persona que ha recibio a Jesús en sus corazón y tuvo un encuentro personal con Él, pero debés pensar que no tengo problemas, bueno lamento desilucionarte, pero muchas veces mi vida es probada a fuego, pareciera como si enormes gigantes se levantaran en contra de mi hogar, con intención de destruirnos, pero de algo estoy segura, que nada ni nadie me va a separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús.
Tengo tan en claro que Cristo me fortalece y siento en mi clamor como el Espíritu Santo me toma bien fuerte de mi mano y me ayuda en todo momento, sacándome en victoria, enseñándome y haciéndome más guerrera en la fe.
La clave es no enojarse con Dios cuando vienen dificultades, debemos tener un corazón humilde, que dobla rodillas clamando por la respuesta y la ayuda de un Dios vivo y amoroso.
Debemos reconocer que lo necesitamos y que de Él parte nuestra victoria.
 
¿Qué ganamos al enojarnos con Dios?
Lo que ganamos es que el Espíritu Santo no pueda obrar en nuestra vida por la dureza de nuestro corazón.
La fe en Dios nos lleva siempre a avanzar, nunca Dios nos abandona a mitad de camino; pero sin embargo la duda, la falta de perdón, el orgullo, el odio, el enojo, etc. nos llevan a retroceder en cuanto a las victorias que Dios tiene preparadas para nosotros.
La duda y la falta de perdón nos llevan a abrir puertas espirituales al enemigo de nuestra alma.
 
En este día, si estás pasando un mal momento, si estás bajo enojo, con dudas en tu corazón, te invito a ponerte de rodillas desde el corazón, con una actitud de humildad y pedirle a Dios en el nombre de Jesús que te perdone y levantá tus brazos al cielo y dejá que El Espíritu Santo comience a llenar tu vida.
Dejá que Dios restaure cada rinconcito de tu corazón cansado, dejá que te ministre  con su presencia, porque donde está el Espíritu de Dios allí hay libertad para alabarle y rendirle adoración.
 
San Juan 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran,
en espíritu y en verdad es necesario que adoren
 
Deuteronomio11:13 Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que Yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma,
11:14 Yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.
11:15 Daré también hierba en tu campo para tus ganados;
y comerás, y te saciarás.
11:16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos;
11:17 y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.
 
 
Dios espera de nosotros sus hijos, que le adoremos en espíritu y verdad, en santidad y obediencia; en reverencia ante su majestad.
Por favor, si te apartaste de Dios, si dejaste que la duda y la falta de perdón gobiernen tu vida y tu corazón, no dejes pasar este día sin reconocer tus pecados, no dejes de humillarte ante nuestro amado Señor y así podrás vivir una vida plena, en adoración, en alabanza, en obediencia, para que así Dios envíe sobre tu vida y tu hogar su lluvia temprana y tardía.
Hay concecuencias ante la desobediencia, tenemos la Biblia, la Palabra de Dios que es tan sencilla de entender, tenemos al Espíritu Santo que nos revela cada palabra allí escrita, tenemos el sacrificio de Jesús reconciliándonos con el Dios Padre, no hay excusas para darle la espalda a Dios y para vivir enojados.
 
!Qué hoy un nuevo canto de alabanza y adoración comiencen a brotar de tus labios y de tu corazón!

 
Con cariño: Tere.
 
!Que Dios te bendiga!