lunes, 13 de mayo de 2013

"COMENZAR LA SEMANA ASÍ..."

Comienza una nueva semana y tenemos muchos desafíos por delante.
Muchos de ustedes están atravesando alguna situación difícil, en donde necesitan la respuesta de parte de Dios, tal vez por algún familiar enfermo, quizás una relación rota, o falta de trabajo, o puede ser que el simple motivo de levantarte a la mañana te origine cansancio, agobio y frustración.
Pero aunque no es un consuelo, quiero decirte que todos de una manera u otra pasamos por alguna dificultad que nos consume el alma y el corazón, que nos desgasta el físico y trata de invadir nuestro espíritu de desesperanza.
Por eso entiendo la necesidad de orar unos por otros, de levantarnos los brazos espirituales, de clamar y ponernos en la brecha por el otro.
Nos necesitamos como pueblo de Dios, necesitamos hermanos y hermanas llenos del Espíritu Santo que entiendan con el corazón de Jesús y no con juicio propio.

Es tan horrible cuando estás pasando por alguna prueba y alguien te juzga diciendo que estás en pecado; y vos lo que necesitás en realidad es quien se pueda poner a tu lado, tal vez en silencio, apoyándo su mano en tu hombro y derramando una oración en el espíritu sabiendo que la gloria de Dios se derramará en tu vida y pronto todo lo que te ocurre pasará.

Ayer fue el día Internacional del Síndrome de Fatiga Crónica, enfermedad que conocí cara a cara y que intentó ganar la batalla en mi vida, a tal punto que me sentí y me ví morir.... pero gloria a Dios que mi Señor llegó justo a tiempo y me rescató y me dio vida otra vez. Sería injusta y también ingrata si por tan sólo un segundo me olvidaría de dónde me sacó Dios y sería egoísta de mi parte si no entendería con el corazón a cada persona que está pasando una necesidad y eso Dios lo consiguió en mí a través del proceso de sanidad divina, Él se presentó en mi habitación, allí en la oscuridad de mi cuarto, en el dolor profundo de mi ser, me tomó de su amorosa mano, y me llevó paso a paso a descubrirlo de una manera que jamás antes lo había conocido.

Hoy Dios te está tomando de su mano, dejalo obrar en tu corazón, dejá que este maravilloso Dios experto en resolver nuestros imposibles, tome control de tu situación y te sorprenda y te llene de su presencia.
Vamos a ponernos de pié por dentro en esta semana y aunque nuestros ojos vean en el plano natural que todo parece desfallecer; clamemos a nuestro amado Dios porque Él tiene cuidado de nosotros.

Hebreos 13:15 Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.
 
 
En los momentos más difíciles de mi vida cuando ya no sabía qué hacer, qué decir, cuando las lágrimas ya se habían gastado de mis ojos, cuando mis fuerzas ya no estaban; aprendí en el medio del dolor ya sea por una enfermedad mía, o de mis hijos, o mis seres queridos; ya sea por una dificultad extrema, allí justo allí, entendí lo importante que es ofrecer a Dios alabanza.
 
Los cielos se abren cuando los hijos de Dios le alabamos y satanás no resiste la alabanza del pueblo del Rey de Reyes y Señor de Señores.
Nuestra alma comienza a reconfortarse cuando alabamos a Dios y su fuerza y su fe comienza a aumentar en nuestra vida, esa fuerza y fortaleza que solamente Jesucristo nos puede dar.
 
Levantemos en esta semana que comienza nuestras manos al cielo y dejemos que la presencia del Espíritu Santo llene nuestro ser, que su unción, su pasión, su renuevo toque nuestra vida, nuestro hogar y toda nuestra familia.
 
 
Salmo 34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo;
Su alabanza estará de continuo en mi boca.
 
Salmo 34:4 Busqué a Jehová, y Él me oyó,
Y me libró de todos mis temores.
 
Salmo 34:7 El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
 
Salmo 34:15 Los ojos de Jehová están sobre los justos,
Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
 
Salmo 34:17 Claman los justos, y Jehová oye,
Y los libra de todas sus angustias
 
Salmo 34:19 Muchas son las aflicciones del justo,
Pero de todas ellas le librará Jehová.
 
San Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en Mí cree, las obras que Yo hago, Él las hará también; y aun mayores hará, porque Yo voy al Padre.
14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14:14
Si algo pidiereis en mi nombre, Yo lo haré.

14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos.
 
Con cariño: Tere.
 
!Qué Dios te bendiga!