lunes, 29 de abril de 2013

"VENÍ... UNITE A MÍ EN ESTA SEMANA"

Hola... !Qué el favor y la gracia de Dios repoce en tu vida en este día y en tu hogar!
Anoche le decía a Dios que deseaba recibir más de su presencia, que deseo empezar una semana llena del Espíritu Santo, porque considero que siempre tenemos más para recibir y aprender de parte de Dios.
Y realmente yo quiero todo lo que Dios tenga para mi vida y mi familia.
Anhelo conocer y recibir más del Espíritu Santo y esa es mi meta en esta semana que comienza y te quiero invitar a que caminemos juntos en oración y ayuno, en clamor desde el alma y el espíritu, para que nuestra vida y nuestra familia sean llenas de la unción, del renuevo, de la restauración y de la presencia de Dios.
Esta semana es muy importante, porque tenemos todavía dos días para finalizar el mes de abril, el cual nos da la posibilidad de terminar este mes en bendición y en relación personal con Dios y por supuesto entrar al mes de mayo con un corazón de búsqueda, un corazón agradecido, un espíritu rendido a la presencia de Dios y una vida consagrada en santidad y obediencia.
 
Esta mañana después de terminar mi lectura diaria de la Palabra de Dios, la cual  estoy leyendo Salmos, Proverbios, algunos libros del Antiguo Testamento y otros del Nuevo Testamento, sentí la necesidad de buscar algunos textos bíblicos sobre el Espíritu Santo, los anoté, le pedí a Dios que me de sabiduría y luego oré, realmente Dios es fiel, porque su presencia se hizo manifiesta allí en mi cocina, en el calor de mi hogar, en esta hermosa mañana de sol que recién comienza y que espero me sorprenda fortalecida y de la mano de mi amado Jesús.
 
Hechos 1:5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
 
Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
 
!Qué maravilloso es saber qué el Espíritu Santo es la Persona y el Poder por el cuál recibimos ayuda, Él confirma a nuestro corazón qué somos hijos de Dios! (Romanos 8:16)
 
Es reconfortable para nuestro ser saber que El Espíritu Santo no sólo nos capacita para predicar, para ser testigos y llevar las virtudes de Jesucristo, sino que también nos da poder para vencer cualquier tentación, para levantarnos en fe ante cualquier situación adversa, Él nos unge para tomar las bendiciones que están preparadas para nosotros, nos inunda de su presencia, nos llena de su aceite fresco.
 
Hechos 2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
 
Hechos 4:31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
 
Hechos 13:52 Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
 
Necesitamos nosotros también esta llenura maravillosa del Espíritu Santo, debemos dejar que Él nos bautiece con el don de lenguas, debemos anhelarlo con todo nuestro corazón, porque es un regalo de parte de Dios para sus hijos y Él no hace acepción de personas.
Mi deseo es que al estar orando, el lugar en donde nos encontremos tiemble de la presencia de Dios, que nuestro ser tiemble ante su majestad, que la llenura del Espíritu Santo nos envuelva y nos lleve a hablar su bendita Palabra con denuedo y con poder, para que muchas vidas sean transformadas por el poder de Dios; pero no podemos dar lo que no tenemos, debemos rendirnos ante su presencia y dejar que Él transforme todo nuestro ser, debemos dejar que el Espíritu Santo rompa toda estructura que hay en nuestro interior.
Debemos dejar que El Espíritu Santo en este día nos llene de gozo y de su presencia.
 
Romanos 15:13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
 
El poder del Espíritu Santo en nuestras vidas, nos lleva a vivir en gozo, en paz, en fe, nos lleva a abundar en esperanza; porque Él es quien confirma en nuestros corazones que somos herederos y coherederos en Cristo Jesús y que gracias a su sacrificio en la cruz, tenemos salvación, vida eterna, sanidad, liberación, paz, gozo, prosperidad y llenura de su presencia.
 
Judas 1:20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
 
Esta mañana, después de anotar todos estos textos bíblicos, comencé a levantar mis manos hacia el cielo, comencé a orar en lenguas y a clamar en el espíritu, para que su presencia llene mi vida, mi hogar, tu vida y tu hogar, puse mis manos en mi lista de oración, la cual está anotada cada una de tus peticiones y dejé que el Espíritu Santo me guiara a orar conforme a su divina voluntad.

Rendirte ante la presencia de Dios, reconociendo tus pecados y arrepentirte de ellos en el nombre de Jesús y darle tu vida a Él, pidiéndole al Espíritu Santo que no sea una visita nada más en tu vida sino que le das todo el control y el dominio de tu ser, para tener así una comunión constante y fluída con Él, es mi anhelo y mi deseo y me encanta saber que el que busca haya y al que golpea se le abrirá; porque eso es lo que estoy haciendo, buscando más de Dios, golpeando su puerta con mi oración, con mi adoración y con mi vida rendida a Él y te invito a que vos hagas lo mismo.
No te olvides que ninguna oración vuelve vacía y que Cristo nos fortalece y el Espíritu Santo intercede por nosotros con gemidos indecibles, tenemos un Dios grande y amoroso que tiene sus oídos atentos a nuestro clamor.
 
Te invito hoy a despojarte de todo peso, de toda carga, de toda culpa, de toda falta de perdón y de todo lo que te ata y puedas renunciar a todo eso en el nombre de Jesús, para que puedas así levantar tus manos al cielo y clamar para que el Espíritu Santo derrame de su presencia sobre tu vida y tu hogar. Para que su aceite fresco inunde tu vida de la cabeza a los piés.

Oremos:

Señor amado y verdadero, es en el nombre de Jesús que venimos en este día, para pedirte perdón por todos nuestros pecados y para pedirte que la presencia del Espíritu Santo sea derramada en nuestra vida y en nuestro hogar.
Señor queremos más de Tí, Espíritu Santo queremos ser llenos de tu presencia, queremos ser llenos de tu unción, de tu favor, de tu paz, de tu gozo, queremos que nos embriagues de tu vino nuevo, ese vino espiritual que transforma nuestra vida.
Espíritu Santo queremos ser testigos de tu gloria, queremos recibir de tu poder para vivir y para ministrar a los demás; deseamos más de Tí hoy, por favor bautiza con el don de lenguas a aquellas personas que te lo están pidiendo, llenalos de tu gloria, por favor enseñanos en este día a orar conforme a tu voluntad, a orar en el espíritu y nosotros tomamos la decisión personal de menguar para que Cristo crezca en nuestro ser y seamos transformados y poder así recibir esa llenura espiritual la cual nos lleva a tomar lo que tenés para nosotros.
Amado Padre, nos consagramos a Tí en esta semana que comienza, declaramos que terminaremos este mes de abril buscando de tu rostro en oración, llenándonos de tu presencia y declaramos que comenzaremos el mes de mayo con nuestros corazones encendidos por tu pasión, por tu unción, por tu renuevo, por tener intimidad contigo y por vivir tomados de tu mano, debajo de tus alas en donde nuestras vidas encuentran paz y  oportuno socorro, restauración, liberación, salvación y gozo en el espíritu.
En el nombre de Jesús. Amén.

Jeremías 33:2 Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra,
Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre:
33:3 Clama a Mí, y Yo te responderé,
y te enseñaré cosas grandes y ocultas
que tú no conoces.
 
 
Este texto de Jeremías es una invitación a entrar por medio de la oración en el secreto de Dios, es un texto que nos lleva a clamar por medio del Espíritu Santo para que su presencia divina nos revele aquello que no conocemos, aquellas cosas ocultas que están guardadas para nuestra vida, nos invita a clamar para que aquello que está atacando a nuestro hogar pueda salir a la luz por medio de nuestro clamor en el espíritu, por medio de nuestra fe en Dios.
 
 
En este día, yo Tere, le digo a Dios, en el nombre de su precioso Hijo Jesucristo, que por medio del Espíritu Santo fluyendo en mi vida, clamo a Él para que me enseñe aquellas cosas grandes y ocultas que no conozco y que deseo por medio de mi intercesión, de mi adoración a Él, por medio de vivir una vida en santidad, en obediencia, en intimidad, en oración y en entrega total, dejando que la presencia del Espíritu Santo me llene y me transforme, pueda revelarme a mi corazón aquello que está preparado para mí y mi familia.


Y vos... ¿te unís hoy a mi oración?... no dilates más el tiempo, hoy es el día para pedirle al Espíritu Santo  que llene tu vida y que te revele por medio de su presencia aquello grande y oculto que solo Dios te revelará con tu clamor desde lo más profundo de tu corazón.

No te desanimes, no bajes los brazos, no importa la situación difícil que estás atravesando, tenés un Dios experto en resolver tus imposibles, pero ese Dios está buscando adoradores en espíritu y verdad.
Dios desea que por medio de tu clamor entres a su lugar santo, que entres en adoración, que te tomes de sus promesas, que no decaiga tu fe, Él desea que en el medio de tu dolor, por medio del poder de su Espíritu Santo te deleites en Él y te aseguro que en esa adoración, recibirás paz y aumentará tu fe; porque cuando podemos entregar y encomendar a Dios nuestra vida, y confiar en Él que lo hará a su debido tiempo, allí justo allí, El Espíritu Santo te comienza a revelar aquello grande y oculto que no conocés y que necesitás saber para orar conforme a la voluntad del Padre y entrar así en su secreto y tomar las bendiciones para tu vida.

Quiero decirte que todas estas palabras las he vivido y las vivo, sé lo que es pasar por pruebas, por desesperación, por profundo dolor y sé lo que es salir en victoria en el nombre de Jesús, tomada de la mano de Dios, fluyendo por medio del Espíritu Santo, entrando en adoración y alabanza en el medio de la dificultad y ver como los gigantes se caen y desaparecen en el nombre de Jesús.
Deleitarse en Dios en el medio de un problema no es nada fácil, pero es una actitud del corazón y nos conviene, porque siempre Dios tiene planes de bien y de paz para sus hijos.
 
Salmo 37:4 Deléitate asimismo en Jehová,
Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en Él; y Él hará.

Con cariño: Tere

!Qué Dios te bendiga!