martes, 30 de abril de 2013

"OH NO"... Y HOY....!¿QUÉ ME PONGO?!!!

Cuantas veces abrimos nuestro placard y no sabemos qué ponernos, miramos y miramos y muchas veces esa ropa ya no nos entra, ja,ja, debido a que estamos un poquito en sobrepeso.
Cuantas veces abrimos nuestro placard y pensamos que no hay nada que nos guste, que nada nos queda bien, que todo está fuera de moda, qué, y qué, y más qué.....!!! Seguramente estamos frente a una actitud así porque nuestras emociones están alteradas, porque estamos inquietas, molestas por algo, etc.

En este día estaba pensando, que a veces actuamos de la misma manera pero con la Palabra de Dios, abrimos la Biblia y buscamos textos bíblicos que justifiquen nuestra conducta o lo que nos está sucediendo.
Otras veces obramos así con Dios en nuestra oración, oramos y oramos como buscando algo que pareciera no nos satisface o que simplemente no tenemos la paciencia  para saber esperar el tiempo de Dios para nuestra respuesta.

Entiendo que no podemos ser de doble ánimo, debemos trabajar junto al Espíritu Santo y permitir que ponga manos a la obra en nuestro corazón y saque a la luz todo aquello que nos está originando ansiedad, temor, culpa, falta de perdón, incredulidad, angustia, desgano, inseguridad y muchas, pero muchas cosas más.

Y no estoy diciendo que no podemos un día abrir la Biblia y que justo ese texto sea para nosotras; lo que estoy diciendo es que no podemos tomar la Palabra de Dios, ni nuestra oración y relación con Él, como si fuera tirar los dados a ver que nos toca.

Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,


La gracia de Dios se ha manifestado a nuestras vidas por medio del sacrificio de nuestro amado Jesús al dar su vida para perdón de nuestros pecados, para que tengamos salvación, vida eterna, salud y restauración por medio de Él y en Él.

Por medio de Jesucristo que nos fortalece y teniendo al Espíritu Santo que nos da poder para vencer debemos identificar todo aquello que trae impiedad, a nuestro ser, todo aquello que todavía está en nuestro corazón y que traemos de nuestra pasada manera de vivir, cuando no tenías a Cristo en nuestro corazón. Porque somos llamadas en Cristo Jesús a vivir de manera sobria, justa y piadosa y esto me lleva en lo personal a vivir tomada de su Palabra, en oración, en intimidad con Dios, bajo su voluntad y en santidad sin la cual nadie verá a Dios.

Para reflexionar:

- ¿Tenés una actitud frente a la Palabra de Dios y en tu relación con Él cómo si fuera abrir tu placard y escoger lo primero que se te presenta?
- ¿Tenés una relación fluída con Dios y meditás en su Palabra o simplemente lo usás cómo si fuera una prenda la cuál te la ponés un rato y luego la desechás?
- ¿Sos consciente de cuánto te ama Dios y cuánto desea tener momentos de intimidad con vos?
- ¿Está tu vida bajo impiedad y deseos mundanos los cuales te llevan a vivir una vida desordenada, vacía, con culpa y en desánimo?
- ¿Sentís opresión en tu pecho y tu espíritu alborotado sin saber qué hacer y cómo volverte a Dios?

Si te pasa todo esto por favor dejame que te guíe en oración:

Dios en el nombre de Jesús te pido perdón por todos mis pecados, me entrego a Tí en este día y levanto mis manos al cielo pidiendo la presencia del Espíritu Santo en mí y en mi hogar.
Amado Dios tomo autoridad en Cristo Jesús y renuncio a toda impiedad, a todo deseo mundano que hay en mi vida, a toda actitud que me aleja de Tí, renuncio a la culpa, a la falta de perdón, al resentimiento, a las malas palabras, al egoísmo, a los celos, al odio, a la incredulidad, a la muerte, a todo pecado sexual, a toda opresión, renuncio en Cristo Jesús a todo lo que me ata y me aleja de tu presencia.
Señor necesito llevar adelante una vida sobria, justa y piadosa en Tí, necesito que tu libertad, tu salud, tu salvación, tu presencia y tu fortaleza llene mi vida y mi hogar.
Dios amoroso y divino, por favor saná mis heridas en este día, te doy todo el control de mi cuerpo, de mi mente, de mi alma y de mi espíritu; reconzco que sin Tí nada soy, que sin Tí no sé vivir y que mi esperanza está puesta en tu majestad.
Te amo Dios, por favor, que en este día, pueda ver tu mano de amor y poder moviéndose en mi vida, en mi hogar y en mi familia.
Perdoname por favor por haberme alejado de tu camino divino, perdoname porque muchas veces abro la Biblia como si fuera un placard lleno de ropa buscando qué ponerme ese día y luego la desecho como si fuera algo sin importancia. Señor amado perdoname porque muchas veces mi relación contigo la considero así, como si fueras un placar en dónde yo misma tomo la decisión de cuándo abrir y cuándo cerrar. Amado Dios a partir de hoy declaro que Tú tienes el dominio de mi vida y que espero de tu sabiduría en mí para ser una mujer conforme a tu corazón, una mujer sabia y no necia.
Te amo y gracias porque sé que ninguna oración vuelve vacía. Amén.

En donde te encuentres, si hiciste esta oración, si le abriste tu corazón a Jesús y te reconciliaste con Dios, quiero decirte que la gloria de Dios está sobre tu vida, que Él te ama y que la presencia del Espíritu Santo está obrando en tu ser rompiendo todo yugo y dándote libertad en el poder de Jesús.
Sos valiosa para Dios, sos perla preciosa para Él, sos el suspiro de su corazón, sos su más bella obra de amor.


Salmo 63:3 Porque mejor es tu misericordia que la vida;
Mis labios te alabarán.
63:4 Así te bendeciré en mi vida;
En tu nombre alzaré mis manos
63:5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma,
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
63:6 Cuando me acuerde de Ti en mi lecho,
Cuando medite en Ti en las vigilias de la noche.
63:7 Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
63:8 Está mi alma apegada a Ti;
Tu diestra me ha sostenido.


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!