jueves, 4 de abril de 2013

"EN AQUELLAS TORMENTAS DE LA VIDA"


Cuantas veces pasé por la vida momentos tan difícles, los cuales sentía estar en una inmensa tormenta a punto de ahogame. Pero gracias a Dios siempre estuvo mi Jesús para extenderme su mano y sacarme de aquellas olas tan gigantes que parecían desvastar mi vida y todo a mi alrededor.

Me da mucha paz saber que en esos momentos en los cuales mi fe flaqueó, siempre la fidelidad de Dios me sostuvo, me exhortó, me guió, me dio la victoria y me llevó a crecer espiritualmente y como persona.
Aprendí a lo largo de todos estos años de caminar con mi amado y precioso Jesús, a no tener caretas, a decir la verdad, a no fingir; aprendí a decir que me siento mal cuando así lo es, o a decir que tengo miedo si es que lo tengo, etc. Estuve en diferentes congregaciones en las cuales algunas de ellas te obligaban a no decir si te sentías mal, siempre tenías que estar diez puntos y verdaderamente eso es una mentira.
No hay nada más maravilloso que presentarnos normales, como seres humanos, no como super- seres humanos, o super cristianos; no somos nosotras las que tenemos poder, sino que es Jesús obrando en nuestras vidas el que nos levanta, nos capacita, nos infunde fe y aliento de vida. Y las personas necesitan de ese Jesús, necesitan de un testimonio sincero de nuestra parte, en el cual les podamos decir, yo estaba mal, tenía temor, me dolía todo, etc. al igual que a vos, pero Jesús me rescató, me salvó, me sanó y estoy aprendiendo de su mano a confiar cada día, a vivir en victoria, a seguir sus pasos y hacer su voluntad.

Esta mañana estaba meditando en esta Palabra de Dios:

San Marcos 6:45 En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
6:46 Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar;
6:47 y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.
6:48 Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles.
6:49 Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron;
6:50 porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; Yo soy, no temáis!
6:51 Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban.


Leyendo esta palabra me he dado cuenta la infinidad de veces que he estado atravesando por alguna tormenta y mi ser entró en desesperación; pero también recordé las veces que la duda no tuvo lugar en mi corazón y me tomé bien fuerte de la mano de Dios.
En el versículo 48 nos muestra que estaban en la cuarta vigilia, eso es alrededor de las 3 y las 6 de la mañana; quienes hemos pasado por momentos de enfermedad, o algún problema familiar, etc. sabemos que la noche y la madrugada es muy difícil de pasar. Porque es como si el temor y el dolor creciera, la oscuridad te invade, te asusta; pero aprendí a mirar por arriba de mi tormenta y fue allí cuando me encontré con la mano de Jesús; descubrí a un Jesús amoroso que me decía...Tere tené ánimo, Yo soy, estoy contigo, no temas amor mío.

Y hoy estas palabras son para vos.... hoy Jesús te dice:

__Amado/a tené ánimo, Yo soy, estoy contigo, no temas amor mío, este gran viento, estas aguas profundas se irán de tu vida, porque estoy a tu lado y te llevo a vivir en victoria y en fe.

Después de leer el libro de Marcos, el Espíritu Santo me llevó a leer Isaías y mis lágrimas comenzaron a recorrer mis mejillas, mi corazón se emocionó y mi ser se estremeció ante su maravillosa presencia.

Isaías 40:29 Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
40:30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.


Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia

Isaías 41:13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.


Si estás atravesando por alguna tormenta, le pido al Espíritu Santo que abra tus ojos espirituales para que puedas ver que Jesús está a tu lado, que te está llamando a confiar, que te está diciendo que te ayuda, que te sostiene de tu mano derecha y te levanta como las águilas.


No te desanimes, tené ánimo, te puedo asegurar que a nadie le gusta pasar por algunas situaciones, pero hoy que miro hacia atrás veo cuanto crecí, cuanto mi corazón se apegó al de Jesús.

Hace unos días que le estoy diciendo a Dios esta oración:

__Señor por favor quiero mirar la vida, a mi familia, mi propia vida, a los demás y a todo lo que me rodea, con los ojos de Jesús.

!Qué hoy sea el comienzo de un nuevo día, en el cuál podamos mirar a través de los ojos de Jesús, por qué allí está nuestra victoria, allí seremos compasivas, misericordiosas, tendremos fe, podremos mirar las cosas en el plano sobrenatural, justo allí en dónde se mueve Dios y podremos por ende anunciar las virtudes de nuestro amado SEÑOR!!

Luego de leer la Biblia y de orar, le escribí a Dios estas palabras, espero sean de bendición para tu vida:

Socorre mi alma en la tormenta
Aumenta en medio de ella mi fe.
Restaura y levanta mi vida
Tú eres el Dios de Israel.
A Tí vengo hoy con mi vda
Te entrego todo lo que tengo y soy.
Inunda mi ser cada día
Pon en mis labios una nueva canción.


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!