jueves, 28 de marzo de 2013

"YA NO ESTÁS ALLÍ..."


Ya no estás en la cruz
Eso es lo que celebro en Tí.
Que siendo Dios diste tu vida por amor
Y en una cruz mis pecados llevaste mi Dios.
Ya no estás en la cruz, mi amado Jesús.
Pues venciste a satanás y a la muerte también.
Resucitaste al tercer día para darme vida.
Gloria a Tí, mi Jesús, libre soy por tu amor.
Alabado seas mi Dios, alabado mi Señor.
Te amo: Tere.
 
Jesús dio su vida por cada uno de nosotros, por amor y para perdón de nuestros pecados; y en Él tenemos salvación y vida eterna.
Para mí estos días es de gozo, porque tengo un Dios inmenso, un Dios verdadero, un Cristo maravilloso que se hizo hombre para morir por nuestros pecados y hacernos salvos.
Celebro a Jesús porque Él me dio la vida, es mi todo, es mi Dios, mi Señor, mi dueño y mi maestro. No necesito postrarme ante ninguna imágen porque tengo un Dios que está vivo y que reina y que pronto vendrá a buscar a su Iglesia.
Pero más allá que estemos celebrando las Pascuas, debemos de entender que no necesitamos una fecha especial para recordar a Jesús y lo que Él hizo por cada uno de nosotros. Parecería que muchas personas se vuelven más buenas en esta fecha y en realidad en su interior ni siquiera conocen a este maravilloso Dios.
Mi vida le recuerda cada día y le agradece cada día por su sacrificio en la cruz y por su obra redentora.
Tengo la obligación como creyente de tener una vida diaria en santidad, obediencia, amor, respeto, lectura de la Palabra de Dios y en intimidad con el Espíritu Santo.
En este día, si no recibiste a Jesús en tu corazón, te voy a guiar a hacerlo, por favor decí estas palabras creyéndolas y tomándolas para tu vida:
 
Dios en el nombre de Jesús, vengo a Tí para pedirte perdón por cada uno de mis pecados y para decirte que acepto a Jesús como mi Salvador personal, lo recibo ahora y te pido que seas Señor de mi vida; por favor anotá mi nombre en el Libro de la vida.
Te entrego todo mi corazón, todo mi ser, toda mi alma, todo mi cuerpo y todo mi espíritu y todo lo que tengo y soy.
Renuncio ahora a todo lo que me ata y me aleja de Tí y declaro que por medio de Cristo Jesús, amado Dios ahora soy tu hijo/a.
Te necesito, te anhelo, deseo conocerte cada día y vivir bajo tu voluntad y tu maravillosa presencia.
Espíritu Santo te ruego que me llenes de Tí y que tu unción esté sobre mi vida y mi hogar.
Amén. (Así sea)
 
San Lucas 24:46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;
24:47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
24:48 Y vosotros sois testigos de estas cosas.
24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.



Gracias Jesús, muchas gracias amor mío, por dar tu vida por mí, por darme salvación y vida eterna.
Gracias amigo fiel y verdadero, mi precioso Jesús por padecer por mí y tomar mi lugar, gracias por darme victoria, gracias por tu infinito amor.
Gracias por tu obra redentora en la cruz, me emociona y me llena de orgullo tenerte; soy tu fans, soy tu admiradora, soy quien suspirar de amor por Tí.
Te amo Jesús, es tan hermoso saber que tengo un Dios vivo, es hermoso mirar la cruz vacía y poder caminar en ella: porque cuando miro tu cruz vacía mi corazón se llena de gozo, porque no tengo a un Cristo colgado en un madero, sino que tengo a un Cristo que está vivio, tengo a mi amado Jesús sentado a la diestra del Padre intercediendo a mi favor.
!Qué maravilloso, qué majestuoso, qué poderoso y amoroso sos mi precioso Jesús!
Te amo mi Rey, por siempre y para siempre nos une este gran amor.
Tu eterna enamorada: Tere.

En donde te encuentres, permitite hoy levantar tus brazos al cielo y declararle tu amor a Jesús, invitalo a reinar en tu corazón, dejá que sea dueño de tu hogar, que te llene con su presencia, dejá que su amor te inunde hoy.
Allí en donde estás, cerrá tus ojos y hace silencio en su bendita presencia, porque Jesús desea hablarte al corazón, desea abrir tus oídos espirituales para que comiences una nueva etapa en tu vida, un nueva etapa tomada de su mano.
Con cariño: Tere.