domingo, 3 de marzo de 2013

!QUIERO EMPEZAR DE NUEVO CONTIGO!!

Recuerdo  en una época de mi vida cuando estaba agotada, desanimada y decepcionada por una situación difícil que estaba atravesando.

Oraba, buscaba la presencia de Dios, sentía su amor y su consuelo pero de repente parecía como si gigantes enormes golpeaban a la puerta de mi casa y yo  les abría y los dejaba entrar creyéndoles sus artimañas.


Cuando estamos en un estado tal de agotamiento debido a una situación difícil que nos toca atravesar, todo nuestro ser se resiente, nuestra alma, nuestro cuerpo y nuestro espíritu lo sentimos muchas veces abatido.
Pero es maravilloso encontrar en la Palabra de Dios el consuelo y el ánimo para nuestra vida y por ende poder salir victoriosas en Cristo Jesús.

Salmo 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.


Muchas de ustedes mis amigas saben que este texto del Salmo 46 es mi preferido, porque he experimentado en los peores momentos, lo beneficioso que es para nuestro interior, estar quietas y callar ante Dios, reconociendo que nuestro socorro viene solamente de Él.

1 de Reyes 19:12 Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
19:13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? 


Y luego la culminación máxima para mi vida en esa determinada situación fue este texto de 1 de Reyes.
No sé si les pasa o les pasó, pero cuando más estamos inquietas, nerviosas, temerosas y ansiosas, es cuando menos Dios nos habla.
Por supuesto que sentimos su mano fortaleciéndonos, liberándonos, consolándonos, etc. porque Dios viene siempre a nuestro socorro, Él es fiel y nos ama.
Pero  justamente cuando nos sentimos que estamos en medio de un gran fuego, un incendio que viene a destruirnos,  mis amadas he experimentado que la voz de Dios en ese momento para darme la salida justa no aparece.
Porque es necesario que aprendamos a controlar nuestras emociones, a llevar sujeta nuestra alma inundada de ansiedad y rendirla en las manos de Dios, porque es más que necesario que nuestros oídos espirituales estén alineados a la voz de Dios y no a nuestra desesperación.
Dios siempre llega a tiempo, nos exhorta, nos da la salida y cuando estamos rendidas a su presencia, sabiendo lo necesario que es para nosotras que Él crezca y que nosotras podamos menguar, allí, en esa quietud interior, nuestro amado Dios se presenta como silbo apacible.
Él en su paz y su tranquilidad nos invita a escucharlo, nos toma de la mano y nos da la victoria.

Fue entonces que entendí lo importante que era y es  para mí despojarme de toda ansiedad.

1 de Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros. 

Entendí lo importante que es permanecer callada en su presencia esperando escuchar su voz, su guía; comprendí la necesidad inmensa que tenemos como seres humanos de escuchar a Dios en el reposo de nuestro corazón.
Porque Dios no es nervioso, no está apurado, no tiene temor, no sabe lo que es la impaciencia, Él no se asusta, a Él nada lo inhibe... !Dios es Dios!!!

Amadas amigas, caí aquella noche  rendida ante su presencia, con mis brazos levantados hacia el cielo, con mis ojos cerrados, con mi rostro anhelando sentir su caricia, con mi corazón sediento por recibir su toque divino y le dije estas palabras:

__Padre amado en el nombre de Jesús, desde mi corazón te digo hoy que quiero empezar de nuevo contigo.
Quiero empezar de nuevo como tu hija, como mujer, como esposa, como madre, como hija, como amiga, como ciudadana, en tu servicio y en todo lo que forma parte de mi vida.

Amadas, terminé esa oración, simple y sencilla pero sé que tocó el trono de Dios porque les puedo decir que una paz inmensa envolvió mi corazón.
Me acosté y sentí que Él me estaba cobijando, las lágrimas corrían por mis mejillas y era como si Jesús me las enjuagara con su presencia divina.

Amigas, pasan los años, pero trato de no perder esa ingenuidad, a veces parecería que soy medio tonta, ja,ja, que con mi sonrisa pareciera que no entiendo mucho, pero en realidad mi meta no es demostrarle a nadie lo que sé, o lo que no sé, mi meta es ser para mi amado Jesús....Simplemente sencilla y apasionada, para amarle, para honrarle, para servirle y para adorarle.

Te deseo de todo corazón que hoy vos también puedas decirle a Dios que querés empezar de nuevo con Él; que necesitás descansar en su quietud, que estás deseosa de glorificarle con tu vida.
Te deseo que puedas echar en las manos de Dios todas tus ansiedades, que puedas oír la voz de Dios en el silbo apacible, que puedas discernir por medio del Espíritu Santo aquellas situaciones o aquellos gigantes que están tratando de robarte la paz, la salud y la fe y puedas renunciarlos y echarlos de tu vida en el nombre de Jesús.
Te deseo que puedas ser simplemente sencilla y apasionada por Jesús, desde el alma y con todo tu corazón.

Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!